GarminTeamTrail 2017

Publicado: 19/06/2017 en MISCELÁNEA

No sé por qué me meto en estos “fregaos”.  Pero hoy lunes, que mis piernas me recuerdan a cada paso lo realizado este fin de semana, me siento a gusto con lo intentado, con lo hecho y con lo que me queda por delante.

La Garmin Team Trail es una prueba mayúscula. No son solo los 202 km’s o los cerca de +7000m de desnivel positivo. Además es una prueba ecléctica. Comienzas por alta montaña y antes de medio camino estás a 400 msnm. Si eres montañero puro, a partir del km 75 vas a sufrir mucho pues mientras haya piernas, correrás y correrás (hasta el km 130 tranquilamente). Si eres más asfaltero, las 3 primeras etapas te van a “divertir” de lo lindo y a dejarte sin unas energías que necesitarás más adelante. Y a todos, sea cual sea tu estilo de carrera, la fortísima calor que hizo te va a destrozar si no controlas el ritmo, y sobre todo, la hidratación.

 

MI GARMIN TEAM TRAIL

¿Por qué? Muchos sabréis que este año estoy preparando la Spartathlon. La tengo en mente desde hace muchísimo tiempo y la estoy entrenando específicamente desde Enero. Ello comporta muchas horas de entreno semanal y no quería irme de vacaciones y tener que correr un centenar de km’s semanales como poco…así que decidí buscarme algo para hacerme pupa en las patas el fin de semana anterior de vacaciones y comenzarlas con una semana de descanso. Casualidades de la vida, que cuando estaba a punto de inscribirme en los 100km’s de Santander (que fue mi primer 100km hace años) se anunció la Garmin Team Trail y me llamó mucho la atención. Lo hablo con Aránzazu que la va a sufrir tanto o más que yo, y al lío. Poco después un cambio de trabajo de ella nos deja sin vacaciones en las fechas previstas…pero ya estaba mentalizado para correrla así que no cambié de planes.

Nunca me la he planteado como un objetivo; más bien como una “piedra en el camino” (¡muy gorda, sí!). De salir bien, sería un plus de moral para la Spartathlon, de salir mal (como ha sido) serán conocimientos adquiridos y mucho tiempo para corregir errores. Es un win-win en toda regla. ¡Siempre positivo!

Meticuloso como soy planificando al más mínimo detalle, me hice un plan de tiempos que me iba a llevar a meta en 35h y poco. No había mucho margen para el error pero contaba que podía pasar el corte de Monistrol de Calders con tiempo suficiente para hacer (si fuera necesario) los 56km’s restantes en 12h. O sea, caminando. Pero (siempre hay un pero, y ayer hubo unos cuantos)…

Momentos antes de la salida

1ª ETAPA. Castellar de N’Hug – Bagà

Mi objetivo es no mirar ritmos ni tiempos. Solo pulsaciones. Creo que es una etapa que he de hacer en poco más de 3h30’ No es una zona que me conozca al dedillo por el lado por el que subimos, pero la bajada hacia Bagà es la típica hacia y desde el Niu de l’Àliga. Dicen que es lo más técnico que encontraremos en toda la carrera. Pues estupendo, porque a partir de aquí solo puede mejorar.

La temperatura a esta altura debería ser muy llevadera y a medida que subamos mejor aún. O eso creía yo, pero no. Hoy tocará pasar calor de verdad. He salido con bastones, pues quiero descansar las piernas lo máximo posible. El cardio va controlado sin llegar a zona anaeróbica. Subo cómodo y en los repechones más fuertes tiro de brazos tanto como puedo. Cruzamos el arroyo donde mojo la gorra y diviso el punto donde acaba la subida. Y dicho y hecho. Ha sido una subida relajada y ahora toca bajar suave para no castigar cuádriceps. Pero no contaba con mis rampas en aductores. Este fue el primer PERO con mayúsculas del día. Esa chorrada inesperada que te mina la moral. Soy propenso a tener calambres en un simpático músculo que se llama grácil, en la cara interna de los muslos, pero solo los tengo cuando estoy extenuado. Normalmente me daban en piscina cuando hacia tiradas muy largas, también eran habituales en bicicleta, pero corriendo muy pocas veces me han fastidiado (solo en maratones de montaña donde he ido fuerte). Aquí había subido suave, había comenzado a bajar más suave aún…pero en esta  bajada me tuve que parar 4 veces. Cuando se me encalambra el aductor decide pegarme unas hostias tremendas que me dejan literalmente chillando o incluso llorando. No hay mucho que hacer para estirarlo y relajarlo. Lo más, es conseguir encontrar un punto de equilibro donde deje de doler mucho e intentar comenzar a caminar para que vaya despareciendo. A la octava rampa del día dejé de contarlas. La primera fue aquí. La última bajando de Queralt en la tercera etapa. 75 km’s así.

Bueno, no servía de nada parar a lamerse las heridas, así que a seguir mientras se pueda. Al llegar al Refugi del Rebost, relleno bidones, mojo la gorra y tiro rápido hacia abajo. No puedo perder más tiempo. Pero al final había calculado bien. Clavé las 3h30 y poco.

Ahora mi objetivo era comer bien. Llevaba encima un par de geles y alguna barrita, pero tenía que aprovechar bien los avituallamientos de la organización. Me había anotado también una tabla de calorías por etapa y Aránzazu me ayudaba a cumplir con ella. En el desayuno tranquilamente me había metido 1000 calorías. Ahora tocaba volver a reponer. Pan con embutido y tira millas. En total estuve unos 10’ entre comer y rellenar camelback. Según me comentó Aránzazu, aquí iba sexto de la modalidad SOLO.

 

2ª ETAPA. Bagà – Vallcebre

Esta segunda etapa a priori es más cómoda. Corta, con un desnivel más suave que la anterior etapa. Aún así me calculé un ritmo algo más lento que en la etapa anterior. Mi idea rondaba algo más de las 2h45’ aquí. ¡ERROR!

Aquí hubo mi segundo PERO del día. En esta etapa estuve más de 3h15’. Hubo 2 factores importantes. El primero el marcaje. Ya ahondaré en ello después, pero el marcaje no era del todo suficiente (especialmente de noche). No es una excusa; marcar 200km’s no es tarea fácil y nos dijeron que lleváramos el track por si acaso. Yo lo llevaba y no solo en el Ambit 3, sino que llevé en todo momento también mi TWO NAV, mucho más preciso a la hora de reencontrar el camino. Pero cuando te pierdes, y volviendo el camino atrás te encuentras con otro participante de cara que se ha perdido donde tú, no es solo cuestión del participante. Pero realmente esto no me hizo perder más que unos pocos minutos. El problema grave de esta etapa fue el tremendo calor, especialmente intenso en una zona donde no corría una pizca de aire.

Los termómetros de los GPS por lo menos los Suunto no son fiables en el valor que dan, pero sí son una referencia. Los que lo usáis sabéis que cuando marca 30 o 31ºC, hace calor de verdad. El año pasado preparando las 100 millas de Berlín me puse como norma que a la que veía 33ºC paraba el entrenamiento. Miraos parte de esta segunda etapa:

37,5º Llegó a marcar. Era puro fuego lo que notábamos al pasar por aquella zona sin el más mínimo viento. Dolía y te destrozaba al saber que aún no habías comenzado la subida hacia Vallcebre y por una zona totalmente descubierta. 34,5ºC de media durante toda la etapa

Si sois observadores veréis que después del tramo  que tengo marcado hay un bajón de temperatura. Aquí la explicación:

El maravilloso Río de Saldes que se cruzó en nuestro camino. Qué gozada después de ese sufrimiento meterte enterito vuelta y vuelta. Hasta el agua estaba caliente, pero salir empapado para afrontar la siguiente subida no tenía precio en un día como este.

Y sí, aquí también los calambres me dieron por culo de lo lindo. Así que entre una cosa y otra se me fueron 30’ que me hicieron mucha falta después.

En estas 2 primeras etapas contabilicé que me metí unos 10 litros de líquido. Y llegaba al final de las mismas sin reservas. A partir de aquí decidí salir con 3 litros encima en lugar de los 1,5L que pedía la organización. Eso me ralentizaría, pero era preferible ir lento que deshidratado. Finalmente, después de un interminable recorrido (que larga se hizo esta etapa) llego a Vallcebre y Aránzazu me dice que según el seguimiento de Tracktherace, llegaré a Sant Cugat fuera del tiempo límite. No me preocupa. Sé que estoy fuera de mi terreno. Cuando se acabe el desnivel tocará correr, y es donde aún funciono algo y recuperaré. Aquí otros 10-12’ parado recuperándome de la solana, bebiendo y comiendo sandía. A pesar de ir tan requetejodido, en este tramo parece ser que adelanté a 2 de mi categoría. Bueno, quedaba un mundo por delante.

 

3ª ETAPA. Vallcebre – Avià

Etapa reina. La afronté animado. Yo contaba unas 5h y la subida inicial la veía más cómoda de ninguna de las que habíamos hecho. Después venia una bajada muy corrible y unos interminables 8km’s planos pero que yo necesitaba para desintoxicarme del desnivel. Exceptuando los divertidos calambres, las piernas estaban bastante descansadas. Apenas llevábamos una maratón al comenzar la etapa 3 😉

Además sabía que llegando a Avià estaba en “terreno conocido”, pues de allí hasta Navarcles y parte de la subida de la Mussarra no me hace falta ni GPS ni aunque sea de noche. Y todo se cumplió bastante bien. Los ritmos eran buenos, iba en tiempos previstos…hasta que llegué a la subida a Queralt. Sabía que sería pesada, ¡pero no que se me atragantaría tanto! Pero tanto la subida como la bajada. Esta última se me hizo interminable. Pero habíamos venido a jugar, ¡así que apretar dientes y para arriba!

Además esa subida a Queralt tuvo un aliciente. ¡La subí escuchando la Patum de Berga! Toda una experiencia.

Cómo decía el reglamento, a partir de cierta hora de la etapa 2 había que salir con frontal, así que una vez en lo alto me paré, saqué el frontal, llamé a Aránzazu para decirle que iba jodido del asma pero que se había acabado el desnivel. En estas que un compañero de la modalidad SOLO con el que nos habíamos ido intercambiando la posición me alcanza cuando comienzo a bajar y haríamos casi toda esta bajada juntos.

Y aquí una de las críticas a la organización. El marcaje había dejado bastante que desear, pero en una bajada pedregosa como esta, bajando con frontal, no puedes/debes levantar la cabeza para ver si hay cintas. Han de ser reflectantes. En su primera parte no lo eran. En la segunda parte de la bajada comenzaba a aparecer alguna, pero tenéis que cambiar de proveedor. Una cinta reflectante se ve de ladera a ladera de la montaña. Estas no se veían (las que indicaban peligro o cruce de carretera se veían perfectamente en cambio). Por fin acabamos esta bajada y “poligoneamos” un poco. Yendo a 20m el uno del otro, nos volvemos a perder 2 veces ¡En un polígono! Y por lo que he visto hoy en Strava al intentar comprender por qué llegué a Avià mucho antes que mi compañero, en cierto momento se volvió a perder y durante mucho tiempo.

Pero finalmente se acaba la etapa y toca cambiar el chip de subir y bajar por el de correr y correr. Me ha costado 30’ más de lo esperado, pero lo doy por bueno en vista de cómo ha ido todo. Mientras me alimento bien (Pan con tomate, buti, tortilla…) veo que Lluis, un compañero de Corredors.cat que iba en segunda posición decide retirarse.  :-O

Intenté convencerlo mostrándole el perfil de lo que venía más adelante, diciéndole que íbamos muy bien de tiempo, pero nada, decide dejarlo. Es un tío experimentado, con la Spartathlon ya en sus piernas, y antes de comenzar ya me ha comentado que esto que estamos haciendo hoy es más duro que la Spartathlon. Así que ahora resulta que estoy segundo clasificado :-/

Aránzazu me dice que según Tracktherace, no llego al tiempo de corte de Puig-Reig. Esto es debido a que este tipo de programas no calcula bien cuando hay desniveles. Si he ido lento hasta allí, consideran que mi ritmo será similar aunque ahora venga bajada. No hago caso. Son las 23h aprox y mis cálculos eran de hacer esta etapa en 3h15. Incluso sé que me da tiempo a cambiarme de ropa y así lo hago. Me encuentro realmente bien. Tanto para ir a cambiarme como para volver con la bolsa de ropa voy corriendo. No tengo sensación de llevar 13h de tute.

Cambio de ropa y como nuevo

4ª ETAPA. Avià – Puig-reig

Dejo los bastones, que no me van a hacer falta durante muchos km’s y aquí serian un lastre. Y me lanzo hacia el tramo más cómodo del día. Es una zona suave, aunque algo revirada, corriendo por senderillos entre campos sembrados donde vas descubriendo ojos de gatos que te observan agazapados a distancia, pasas por un lago que a pleno día es bucólico con sus cisnes y todo, pero que por la noche, en solitario y con solo la luz del frontal se convierte en toda una experiencia. Solo me faltó que nos hicieran pasar por en medio de un campo de maíz para estar en sintonía con un relato de Stephen King XD

Y de golpe me encuentro a un friki con frontal que viene de cara 🙂

El friki en cuestión se llama Jordi Andreu y estaba haciendo las etapas 3 y 4 para su equipo y con lo que he comentado del marcaje, se desorientó y volvía sin darse cuenta en dirección contraria. Por suerte como ya he comentado estábamos en “mi territorio” y fuimos juntos hasta Puig-reig. Fue una suerte encontrarnos, se agradeció mucho la compañía y llevar un ritmo muy similar. Poca historia más en esta etapa. Que según Tracktherace tendría que haber llegado pasadas de largo las 3 AM y a las 2h18 ya estábamos allí…

PERO…(si, este es el último gran PERO y el que me dejó fuera). Todo habia ido relativamente bien hasta entonces. Mis cálculos eran de llegar aquí a las 00h30 y a Monistrol de Calders a las 9h AM. Cómo había perdido 2h ya no disponía de 9h30 para llegar antes de las 10, sino de solo 8h. 48km/8h eso me da 6km/h a 10’/km. ¡Factible! ¡Me voy!

¡Y me fui sin comer! 😦

De todo esto me he dado cuenta analizando a posteriori, para esto sirve la prueba/ error. Para aprender. Pero ¿y si hubiera comido?…Como ya dije alguna vez en mi blog las ucronías no constan en las clasificaciones. Los “y si…” han de quedarse para las fantasías y los relatos inventados así que correremos un tupido velo y pasaremos a mi última etapa.

 

5ª ETAPA. Puig-reig – Sallent

Salí muy animado. Creía que lo tenía en mis piernas. Incluso llamé a Aránzazu que se había ido a dormir a casa un rato para que no viniera a Sallent, sino que durmiera toda la noche y fuera directamente a Monistrol de Calders a las 10 de la mañana. Estaba convencido.

Los primeros 5km’s con la llamada que le hice y todo a 7’38/km. Los siguientes 5km a 8’41”. Esto empezaba a no gustarme. Esta etapa era “corrible” comparado con la posterior. Si bajaba mucho más el ritmo me vería obligado a “doblarlo” en la siguiente. 8’55” en los 5 siguientes. Pero del 15 al 20, a 11’41” el km. Aquí vi que se había acabado. No solo no podía recuperarme sino que me hundía cada vez más. Hice un último intento los 3 km’s finales pero no podía ir ni a 6km/h que era el mínimo que tendría que haber mantenido durante esta etapa y la siguiente. No tenía sueño, no tenía dolor de piernas, pero tampoco tenía energía.

Llegué a Sallent en 4h. Me quedaban 4h15 para alimentarme y hacer la sexta etapa. No era factible.

¡Y aquí se acabó! Creo que les hice un favor a los de la Garmin. Si hubiera llegado al tiempo de corte hubieran tenido que mantener todos los avituallamientos para un puto pringado XD

Reflexión final

Solo aprendemos de los errores. El que no aprende está condenado a repetirlos una y otra vez cual Sísifo con su carga. Más vale que espabile, que el año pasado pinché en las 100 millas de Berlín (primera carrera que me retiré en toda mi vida) y este año ha tocado en la Garmin.

Este agosto vuelvo a Berlín a sacarme la espina. Garmin: guardadme plaza para el año que viene que tengo otra espina clavada. ¡¡¡Pero apagad la calefacción, por Monesvol!!!

Para acabar, últimos pensamientos. Tiempos de equivocación de recorrido, tiempos de tener que mirar el GPS para saber hacia dónde ir, tiempos de cambiarme de ropa, avituallamientos largos…Todo esto sumado (o restado) me podría haber llevado a pasar el último tiempo de corte, pero: ¿56km más con temperaturas de hasta 35º? No sé si me apetecía mucho. Sin la ola de calor que estamos pasando todo hubiera sido bastante diferente.

 

Crítica (constructiva)

Quiero aprovechar para comentar ahora que tengo todo fresco mi parecer de esta carrera.

MODALIDAD SOLO

Lo primero de todo: No es una carrera preparada para la modalidad SOLO. Cuando son los que necesitan más cuidados y mejores avituallamientos, en muchos puntos llegábamos y quedaban las sobras. Hay muchas formas de solucionarlo, pero creo que una muy válida es que salgan unas cuantas horas antes que el resto (¿4?). Encontrarán mesas llenas y además los otros participantes adelantándoles les darán un pequeño empujón de ánimo. Otra cosa que veo mal es la de prohibir que sus asistencias puedan prestarles ayuda fuera de las zonas habilitadas. ¿Ni en un fin de semana tan tremendamente caluroso se pensó en que la seguridad debía estar por encima de todo? Llegué a salir en la segunda etapa (la más corta de las de montaña) con 3 L de agua. Llené otro litro por el camino en una fuente. Ni aun así me fue suficiente. Entiendo que muchas zonas son inaccesibles pero en aquellas que pasamos poblaciones (Navarcles, Navàs, Gironella, etc.) debería permitirse

MARCAJE

El marcaje fue bastante justo. Entiendo que 200km son muy complicados de marcar y mantener (me sorprendió que no desaparecieran cintas como pasa en muchas ultras) pero si no hubiera sido por el track que llevaba cargado… La de veces que tuve que mirar el track para ver hacia donde tenía que ir. Incluso en la cuarta etapa me encontré a Jordi Andreu DE CARA volviendo, sin darse cuenta, hacia Avià cuando hacía mucho tiempo que había perdido “el norte”. Bueno, por lo menos nos sirvió para tener compañía y conocernos. Estuvimos unas cuantas horas charlando y trotando a buen ritmo.

Y en una carrera donde gran parte del recorrido se va a hacer de noche se han de reforzar las cintas reflectantes. No puede ser que salgas de un puente que cruza el Llobregat, enfrente tengas una pared y mires donde mires no veas indicaciones de si es derecha o izquierda.

RECORRIDO

El recorrido de las primeras etapas es precioso, no se puede negar, pero a veces daba la sensación de que se nos hacía dar vueltas para sumar km’s ¿es necesario ver un letrero de indicación de PR que ponga Vallcebre 1,9km y enviarnos en cambio a dar una vuelta interminable para llegar? ¿Es necesaria la visita turística al Monestir de Queralt? (¡Por Monesvol! Que subida más dura después de 2h30 corriendo sin parar desde una bajada corredera y otros 8 agónicos km’s planos)

Las siguientes etapas son un cambio radical. Me gusta ese juego de seguir el Llobregat durante tantos km’s (será porque lo he vivido desde que nací) y la parte de la Transequia es agradable de correr, pero de día infinitamente más que de noche.

Del resto de etapas no puedo hablar porque es la más desconocida para mí, pero si algún año queréis endurecer un poco el circuito pero al mismo tiempo hacerlo más atractivo, atravesar Sant Llorenç del Munt desde El Pont de Vilomara hasta Matadepera es espectacular. Ahí lo dejo 😉

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comentarios
  1. angelb1954 dice:

    La sola lectura, adelgaza. Hay que ser de hierro para aguantar semejante carrera con la ola de calor de estos días. Ánimos y Spartatlon

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