Doble Ironman Emsdetten 2015

Publicado: 20/06/2015 en CARRERAS, COMPETICIONES, Doble IM, ENTRENAMIENTOS, TRIATLÓN

No soy de escribir crónicas de todo aquello que corro, pero pienso que algunas merecen una dedicación especial. Más si cabe, cuando ya en abril de 2013 hice pública mi intención de realizar un Doble Ironman y comentaba lo siguiente en mi blog:

Soy consciente que estamos hablando de 25 a 30h de diversión asegurada, por tanto será una inconsciencia prepararlo ni siquiera para el año que viene (llevo 18 meses sin nadar y en mis mejores momentos 4km eran un suplicio y nunca llegué a solucionar mi problema de calambres en las piernas al nadar) así que más épico será todavía porque he de aprender a nadar partiendo de 0. #MaiPor

Por el camino han caído interminables entrenamientos, pruebas de “relleno/adaptación” y “bricks in the wall” con mucha entidad. Nunca dije que seria fácil, ya que plantearme algo que sé que puedo hacer no me motiva, pero ha sido mucho más duro de lo esperado, tanto en la preparación como el día de la competición.

Esta crónica será un tostón para muchos, pero tengo que volcar todo lo que tengo en el coco para dar por cerrada definitivamente esta puta locura. Siempre digo cuando he hecho un IM, que el día de la competición es secundario. Lo importante es el camino realizado hasta allí y ahora solo toca disfrutar.

En este DobleIM no se ha cumplido. La preparación ha sido muy dura y más que nunca he llegado “justito” de fuerzas, con un aquiles contento y con la eterna duda de si los calambres me putearán o no en el agua.

Meterte tiradas de bici de 250, 280, 300 km sin más compañía que el sonido de tu respiración y el de tu bici durante 10-12-14h. Hacerlo saliendo con los primeros rayos de sol para acabar teniendo que llamar a la pareja para que te venga a buscar a tan sólo 10km de casa porque ya no queda luz (¡y habiendo llegado a entrar en Aragón con la bici desde Manresa!). Ver que la semana sólo tiene 7 días y no saber cómo meter más entrenamientos de todo…

Aquí toca avituallarse hasta en el agua

Aquí toca avituallarse hasta en el agua

Luchas con los calambres en la natación, a veces cuando llevas tan solo 1000m porque tienes las piernas muy cargadas. Ese día sales desanimado de la piscina y decides que no vuelves a pedalear ni correr hasta que no te metas 6000m de un tirón…y lo consigues por suerte al cabo de un par de días de descanso, con lo que retomas el resto de disciplinas. Te haces un calendario específico de tiradas largas con neopreno para asegurarte que “llegas a tiempo” y que lo has probado todo.

Ir viviendo de rentas de la carrera (por suerte!) con un quilometraje irrisorio en este sector en toda la preparación, pero dejar para el final una tirada larga (las 6h solidarias de Martorell) para asegurar el tiro, y que llegues a ellas con una tendinosis crónica que ha reaparecido de la nada en una tiradita suave (conozco muy bien esta lesión y recuerdo perfectamente el día y el lugar exacto donde comenzó a dolerme nuevamente, como recuerdo el día y lugar donde apareció la primera vez, hace 7 años ya). Pasarte las últimas 4 semanas de preparación con sesiones de fisio, con excéntricos para el aquiles varias veces al día y con hielo cuando llegaba a casa por la noche. Y dejando prácticamente de correr este último mes por miedo a una recaída (cada vez que corría, iba cojo una par de días. Incluso dos semanas antes del Doble estaba así)

Y Ara, mi pareja, la que cada vez que salgo en bici sufre más de lo que yo disfruto, a la que dejo sola en casa cuando podríamos vernos, para entrenar, entrenar y entrenar. Pero ella me ha apoyado en todo momento desde que decidí liarme con esta locura. Sin ella, tanto en la preparación como en la carrera (como ya explicaré después) esto hubiera sido del todo imposible. Como digo, la preparación ha sido durísima. Levantarte a las 7 de la mañana para ir a trabajar y estar de vuelta a las 7 de la tarde para irte a entrenar hasta las 9 o las 10. El fin de semana tiradas largas, muy largas, de un par de sectores mínimo. Y así un día tras otro, una semana tras otra… Porque aquí no hay descansos. Los mínimos. Cómo leí hace tiempo, “el descanso está sobrevalorado” y el mio siempre es activo. Si no quedan fuerzas para más, se nadan ni que sean 1000m para relajar o enfriar la musculatura. Y cuando finalmente ya si, el cuerpo, la mente y la alineación de los astros se ponen de acuerdo para detenerte, se para, se analiza que te ha llevado a ese agotamiento y al día siguiente comienzas un nuevo macrociclo (improvisado, como todo en mi preparación) de semanas sin descanso. Y estas paradas obligadas se saborean y aprecian más si cabe.

Los (fríos) números de la preparación, que aunque me ha llevado 2 años, ha sido exclusiva desde septiembre de 2013 (9,5 meses) han sido los siguientes (aprox.):

Natación: 104h ==> 300km; Bicicleta: 288h ==> 7000km; Carrera: 216h ==> 2025km

En total más de 600h y 9000km

40km de lluvia. Aquí en primer plano

40km de lluvia. Aquí con el chubasquero blanco

¿Pero qué decir del día de la competición? No tengo todavía palabras para describir las sensaciones en la bici. El HORROR de llevar solo 20 vueltas de 76 (ni 100km!) y estar hasta la polla de bici…y que se ponga a llover, y que lleve haciendo viento desde hace ya 2 horas, viento que nos acompañaría hasta la noche. Que se te rompa algo de la bici y que hayas de parar 2 veces para repararlo…y que el estómago diga que no quiere nada más de líquido, ni de sándwiches, ni mucho menos de barritas o geles cuando aún no estás en 2/3 de la bici. Tener que parar al baño diversas veces. Decirle a Ara que ahora mismo ni se me pasa por la cabeza correr 10km’s. Pero sigues, y la lluvia pasa y el suelo se seca y puedes volver a arriesgar en las curvas y sale el sol (¡y el viento sigue el muy cabrón!) y tu pedaleas y pedaleas y pedaleas…Y se acaba el sector de la bici.

Te bajas y te has olvidado de aquello de no poder correr 10km’s (que raros somos los ultras y nuestras depleciones glucémicas, que nos hacen tener comportamientos dignos de la más absoluta bipolaridad).

Una de tantas vueltas. Con la camiseta GPT&F como no podía ser menos

Comienzas a dar vueltas (ahora solo son 60 y así se lo digo a Ara, que no pienso en distancia, sólo en dar 60 vueltas) pero el estómago sigue cerrado. Sólo entra un poco de coca-cola al principio. Al final ni eso. Y el baño también me reclama. Intentas vomitar para hacer limpieza, para que ese puto tapón marche y poder beber algo, porque sabes que estás deshidratado, pero ni eso puedes hacer. Un café sería toda la cafeína que tomaría en toda la noche. La única suerte es que aquí amanece a las 4h30′ y sé que la luz me dará algo de energía. Camino y troto, troto y camino. Nos saludamos todos los zombis, y en la subida de final de vuelta (si, a la rampa final del 1% todos la llamamos La Subida) el 90% caminamos y “bajamos” trotando nuevamente. Zombis, muchos zombis. Nadie habla.

Troto y camino, camino, camino. Mucho. Demasiado para mi gusto, pero no son las piernas, éstas sé que las tengo bien, porque hace 12h que no las fuerzo (desde que el cuerpo dejó de admitir líquidos/sólidos mi ritmo es más lento del que sé que puedo llevar).

Mi apoyo antes, durante y después...CWM

Mi apoyo antes, durante y después…CWM

Ara me sigue dando ánimos a cada vuelta y yo no hago más que hacer números y decirle que de las 10h previstas inicialmente nada de nada, que de las 11h que decidí que eran más fiables hace un par de semanas, tampoco…que al ritmo de caminar que llevo, me voy a ir a12…13h para, con suerte cerrar en 28h.

Pero no todo son malas noticias. A falta de 10 vueltas se demuestra que mis piernas estaban muy descansadas. Ara me pregunta si quiero tomar un paracetamol para ver si me recoloca el cuerpo (me ve muy mala cara hace tiempo). Decido tomarlo más pensando en ver si me ayuda a vomitar…¡y me sabe a gloria! ¿Placebo? No lo sé, la cuestión es que quedaban 11 vueltas y fueron las más rápidas de toda la competición (sí, mi parcial más rápido fueron los últimos 14km’s. Tiene narices).

Es más, de ver que me iba a más de 28h a darme cuenta que bajaba de 27h sobrado, con lo que la vuelta final, que todos hacen con bandera en mano para que el resto de competidores les saluden sabiendo que ya han acabado, la hice de paseo con Ara, saludando a los otros corredores, disfrutando del momento, parando a hacer fotos, saboreando cada paso, recordando todo lo pasado hasta llegar aquí y deseando llegar a la meta para recibir una camiseta y una medalla que, éstas sí, me las he ganado a pulso.

Post_Medalla

Finicher de esos

Post_M2  Post_M1

Si has leído hasta aquí, gracias. Aquí lo puedes dejar. La épica se ha acabado. Se acabó a las 26h39’04”. Pero si quieres saber algo más de todo esto, como funcionan los avituallamientos, los circuitos, y lo loco que hay que estar para esto, aquí va la versión ampliada.

Día 13/6. 4h30′ de la mañana

Toca desayunar, dejar la habitación y dirigirse a la salida en breve, pues es una prueba tan “casera” y con tan pocos participantes (57 iniciales de los que 5 no se presentaron) que es durante esta misma mañana que colocamos la bici y la bolsa de la T1.

La de la T2 ni eso, pues desmontarán la carpa de la T1 y la llevarán a T2 mientras pedaleamos (¡si digo que es familiar!). A las 6 estamos todos por allí preparándonos.

A puntito de entrar al matadero

A puntito de entrar al matadero

Colocar la bici en su puesto y la bolsa T1 lleva 10 minutos. Ahora toca ponerse el neopreno con tranquilidad. El mio está viejecito y solo faltaría que se me rompiera (no, no soy pesimista, me pasó a una semana del IM de Calella y lo destrocé literalmente). La natación es en piscina de 50m. 76 viajes de ida y vuelta para cumplir los 7600m. Es una piscina exterior climatizada a 24ºC. Por suerte, el día es perfecto. Tanto los anteriores como posteriores por la mañana hace frío. Hoy no.

Listado de participantes. Yo en calle 2

Listado de participantes. Yo en calle 2

Somos 7 por calle y es aquí mismo donde nos dicen qué calle nos toca a cada uno en función de los tiempos que les dijimos que queríamos hacer. Me sorprende enormemente ver que me meten en la segunda calle más rápida. Bueno, allá ellos. Preparo mi avituallamiento, 1,5L de isotónica y 2 geles, así como pastillas de sales para espantar los calambres. Me tiro a la piscina y sigo el ritual que nos han marcado, atravesarla nadando de punta a punta para ir a saludar a los jueces. Allí están mis compañeros de fatigas. Los saludo, les deseo suerte (les pregunto si son gente de 2h30 aprox. para asegurarme de que no me hayan metido en calle equivocada….) y comienza la cuenta atrás.

NATACIÓN; 7,6km
Mi inicio de la natación

Mi inicio de la natación

Son las 7 en punto, no sé porqué pero me dejan ser el segundo de nuestro grupo. Sigo a un tío que va a un ritmo endiablado. En realidad no me preocupo de mirar el crono, pero se que estamos nadando muy rápido (por debajo de 1’40”) Lo dejo irse y en breve me tocan los pies un par de veces. Veo que aquí todo el mundo tiene prisa. En pocas piscinas voy el 5º, pero a partir de aquí cada uno hace su guerra y se avitualla cuando le apetece (yo lo hago cuando el de delante me frena demasiado o cuando soy yo el que frena). Ara está pendiente de mi cada vez que me paro a beber porque sabe que mis calambres “siempre están ahí”. No miro en ningún momento el ritmo pero sé que sobre 1’50” o más rápidos aún. Ok, ya llegará la bajada si toca. Paso los 3800 y sigo bien. Tomo 3 pastillas de sal “por si acaso”. Tenemos un compañero de calle (gorro amarillo) que lo está pasando mal. Lo doblamos todos con mucha facilidad. Otro (gorro blanco) es un plasta que te pide paso y a la que va delante se frena enormemente. Cuando lo vuelves a pasar se pega a tus pies y te va tocando continuamente. Vuelta a pararte a avituallar y que se vaya lejos un rato. Esta es la mejor manera de planificar avituallamientos. ¡Sobre la marcha! A todo esto caen los 4000, 4500…6000 y sé que voy a hacer mi mejor marca en esta distancia (la he nadado 3 veces previamente en entrenamientos). No tengo claro si me quedan 100 o 200, pero llego a la zona de los jueces y veo que sumergen el cartel delante de mis narices con Last 100m. Les doy el ok como nos habían avisado y me relajo lo que queda.

AFin2h23’27” a 1’53”/100m. en la posición 14 de 52 participantes. ¡No entiendo nada. Este no es mi sitio en el agua! Eso me hace sentir más feliz si cabe. Ara sabe que cuando salgo del agua tengo un momento de euforia pues hasta el último momento voy con el miedo a que aparezcan los calambres.

 

T1

Nada más salir tengo a Ara conmigo. Podemos tener todo el día a una persona de apoyo. Este será un DobleIM para ella también. Me ayuda a quitarme el neopreno y mientras me visto me da de comer un sandwich. No soy el único cambiándose y su pareja está allí también. Ambos en pelotas, pero a nadie le preocupa. Gajes del oficio.

Salgo preparado para la fiesta, voy a por la bici y me despido de Ara. Tenemos un camino de transición enorme (cerca de 400m) hasta llegar de la piscina a la carretera. Una vez allí no sé qué coño me dice en alemán alguien que deduzco que es un juez pero supongo que debí entenderle bien. Paso una linea pintada en el suelo, me subo en la bici y a rodar. Tiempo de transición 8’32”

BICICLETA; 360km

Cuando comencé con esto hace 2 años, al igual que hacia mucho que no nadaba, la bici la tenia llena de telarañas. ¡Más de un año sin tocarla!

Mi pseudoplanificación pasaba por llegar a hacer entrenando esa misma distancia. No ha sido necesario. Viendo los desniveles que me veía obligado a meter me di cuenta que se podía hacer un factor de corrección. 300-310km son más que suficientes como tiradas largas. Total, en estos ya me pasaba 12-14h y calculaba que en plano y con la cabra el tiempo debía estar en ese abanico.

A cada arrancada post rotonda, tocaba apretar los dientes para volver a coger velocidad

A cada arrancada post rotonda, tocaba apretar los dientes para volver a coger velocidad

El circuito de Emsdetten es más cabroncito de lo que parece. Es “casi” como un cuadrado pero uno de los laterales lo alargas hasta el punto de salida donde giras 180º en un espacio muy reducido y vuelves hacia el cuadrado para dar otra vuelta. Y así 76 veces. 76 veces parando y arrancando en esa puta rotonda. 76 vueltas con además 6 curvas de 90º o más de las cuales:

La 1ª a derecha has de frenar mucho. Comienzas una ligera subida con viento en contra o lateral según momentos.

2º giro a la izquierda que se hace acoplado para coger un tramo plano con viento lateral.

La 3ª a izquierda muy cerrada, con gravilla y algún agujero (¡lo tiene todo!), frenazo a cada vuelta. Recta con viento a favor.

4ª a derecha. Con práctica la pasabas acoplado pero suelo en muy mal estado (parcheado) y viento lateral que te pegaba algún susto si te abrías demasiado.

5ª a izquierda. Peligrosa porque solo tenias 2m de carril (Era un tramo compartido con coches, pocos, pero no nos la podíamos jugar y teníamos unos conos de los que no debíamos pasar). Viento a favor.

Y 6ª curva, a izquierda, imposible pasarla sin frenar. Viento lateral pero aquí bajábamos lo que habíamos subido al principio. Desde aquí larguísima recta hasta la rotonda y vuelta a comenzar.

La verdad es que la cosa comienza bien. Me paso un pelín de pulsaciones pero nada alarmante. La velocidad es alta. Me muevo en 32km/h de media cómodamente. A las 10 vueltas decido forzar menos en la subida contra el viento para bajar la media de pulsaciones.

Reparación de emergencia con bridas para sujetar el reposabrazos

Reparación de emergencia con bridas para sujetar el reposabrazos

Pero las malas noticias llegan pronto. En esta prueba es fundamental la comodidad a la hora de rodar acoplado. Me fabriqué para ello unas elevaciones de los apoyabrazos de los codos. La del codo derecho se comienza a romper ¡Estoy hablando de una barra de acero al carbono de 7mm de grosor! Ya es mala suerte ¿no? A medida que se rompe, el soporte se va inclinando hacia afuera así que he de tener mucho cuidado en el apoyo de este brazo. Decido parar a fijarlo con bridas mientras se me ocurre qué hacer. Unos cuantos minutos perdidos. Varias vueltas después se acaba rompiendo. Paro, corto las bridas y le doy a Ara el soporte original y le pido que busque al mecánico de la organización para que desmonte “mi invento” y perder yo menos tiempo. Sigo pedaleando sin ese apoyabrazos. A la vuelta siguiente paro, Ara ha sido muy eficiente todo el día con los avituallamientos y no podía ser menos aquí. Me da el soporte y las herramientas. Comienzo a desmontar la barra que queda fijada a la bici y pongo en su lugar directamente el apoyabrazos ya sin extensión. Me pasaré así más de 200 km’s con el brazo izquierdo apoyado 4cm por encima del derecho. Estas paradas me han tenido distraído con ganas pero me han hecho perder mucho tiempo y velocidad al no poder ir acoplado correctamente (y con el viento que hacia era muy necesario)

Pero toca seguir en la batalla. La verdad es que sé que voy muy bien y me paro a ver clasificación al paso por vuelta (y para asegurarme que no vaya descontado) y voy 8º! Demasiado bueno para ser cierto, pero es lo que hay. Yo a lo mio. A los 100km se nos puso a llover con ganas. Pues nada, chubasquero y a vigilar un poco más en las curvas, pero no me preocupa. Cuando me preguntan que por qué entreno igual los días de lluvia o viento, es precisamente por estos momentos.

Ara sigue siendo fundamental en estos casos. Todos los triatletas tienen a su familia, amigos apoyándolos, dándole a cada vuelta lo que piden. Son gente con una infraestructura bestial. No solo todos con auto-caravanas, turnándose, sino que tienen carpas montadas, tumbonas, hasta camillas de masaje! Ara y yo hemos llegado con un Megane con todo lo que cabía dentro. Por tanto tiene una silla y una mesa. Pero a cada vuelta me tiene preparado el bidón de bebida que le pido o los sándwiches que me ha preparado y cortado como le he pedido, o las barritas o geles…y ahora la mando a buscarme herramientas al coche, y ahora a por el chubasquero, y ahora a mirar que con la lluvia no se esté mojando la ropa de correr…De verdad que sin ella esto hubiera sido del todo imposible. Yo me limito a dar pedales y a alimentarme.

¿He dicho alimentarme? Debería llevar unos 200km a una media de 30km/h cuando el cuerpo ha dicho que ya no quería nada más. Iba muy bien hasta entonces con paradas a orinar lo que dice que vas algo hidratado. Pero de golpe, malestar. No entra nada y las pulsaciones se van poco a poco a la mierda. 120 y por debajo. El ritmo decae pero extrañamente nada alarmante. Vueltas a 27 pero también a 29 alguna. Las 13h previstas eran a 27,7 y mi media es bastante superior. Si sigo así, está hecho. Me limito a pararme de tanto en tanto y beber coca-cola que es lo único que me pide y acepta el cuerpo, pero pararse para avituallarse no entraba en los cálculos y esto me frena mucho. Aún así es la única solución ahora.

Hubo momentos en esta parte realmente duros. Mi cabeza es mi mejor baza en estas carreras pero en estos momentos iba tonteando con la idea de poner la bici a la venta nada más llegar a meta o incluso meterle fuego directamente.

Van quedando pocas vueltas y el malestar va en aumento. El cuerpo se rebela y me obliga a ir dos veces al baño. Más deshidratación, ¡bravo!

Suerte de los ánimos de Ara a cada vuelta, de preguntarme qué necesito, que tal voy…y también los ánimos increíbles de los controles que hay dispuestos en cada curva y corte de carretera. Aplausos constantes, gritos, trompetas carracas, altavoces con música. No esperaba esta respuesta de los que creía “fríos” alemanes. Nada más lejos de la realidad.

A las 9 de la noche, aunque aun hay luz (hasta las 10 prácticamente) toca montar el frontal en la bici según norma. Muy pocos privilegiados han acabado antes (¡y los veo ya corriendo a los muy cabritos!) No problem. Aprovecho para beber algo más mientras monto el frontal y sé que ya quedan pocas vueltas. Poco más que contar a partir de aquí.

El deseado momento de bajarme de la puta bici había llegado

El deseado momento de bajarme de la puta bici había llegado

12h40’24” (la organización me da 12h57′ incluyendo las 2 transiciones aquí dentro). Velocidad media de 28,4km/h y puesto 12 (tanto de este parcial, como de la general en estos momentos). Después de ver los problemas que tuve, estomacales, mecánicos, paradas varias imprevistas, viento, lluvia…sé que este sector se podía haber acercado mucho a las 12h (incluso por debajo de ellas)…pero las ucronías no constan en las clasificaciones. Los “y si…” han de quedarse para las fantasías y los relatos inventados y comenzar la carrera en la 12ava posición superaba mis sueños.

T2

Comentar que nuevamente Ara me fue imprescindible. Ella es la que ha de recoger mi bici cuando me bajo de ella y llevársela. Al mismo tiempo me ha traído la bolsa con la ropa para la T2 y antes de que siquiera haya comenzado a vestirme, ella está allí para ayudarme a cambiarme y alimentarme. El resto de gente tienen un grupo para esto y yo tengo a alguien que vale por un equipo.

La transición en si es más rápida de lo previsto. En 8’17” estoy ya comenzando mi primera vuelta.

CARRERA

Doble maratón

84,4km

60 vueltas a un circuito de 1,409km

Da lo mismo cómo te lo plantees antes de comenzar, que da miedo con lo que ya llevas encima. Lo mejor es desconectar el cerebro, no pensar en nada más que en correr y hacerlo de la manera más digna que puedas.

Este sector tendría que haber sido mi mejor. Siempre lo ha sido en todos los triatlones sin excepción pero aquí fue el peor con diferencia.

Son las 22h20′ aproximadamente cuando comienzo a correr. Aún vislumbro algo de claridad en el horizonte. El circuito es una L de ida y vuelta, comenzando a correr en el extremo superior de esta L. Al volver a este punto, damos una vuelta por el párquing que ha sido habilitado para que nuestro “staff” nos avitualle y tengamos donde descansar si lo necesitamos. Esta vuelta del párquing es la única zona donde se permite acompañar a los corredores, aunque los jueces serán muy laxos con ello.

Comienzo la primera vuelta y ya veo que el cuerpo no está para fiestas. No es problema muscular. Es malestar por la poca hidratación/alimentación. Me quiero forzar a comer y beber pero a la primera vuelta ya estoy parado en el lavabo. En vueltas sucesivas intentaré vomitar para hacer limpieza. Nada de nada. Toca comenzar a trotar cada vez que paso por el párquing y camino por allí con Ara mientras me da agua, cola o intento comer algo sólido. Arranco a correr bien, lo cual reafirma que las piernas no están muertas. Cómo he dicho antes, el objetivo ahora es “no pensar”. Pasito, pasito, pasito acabas el lado largo de la L, giro a izquierda, subida (si, del 1%). Llegas hasta el control de giro donde hay 3 personas que te aplauden vuelta tras vuelta tras vuelta…and go on!. Media vuelta, “bajada” ahora si, trotando, giro a derecha y tenemos otra subidita más corta pero más intensa. Hay vueltas que voy mejor de cuerpo y puedo dar una, dos, tres vueltas seguidas trotando y es donde adelanto a mucha gente…acto seguido el cuerpo se rebela y he de dar una vuelta casi entera caminando, pero mi ritmo caminando es muy rápido (llegué a entretenerme en medir una vuelta caminando, una corriendo, y una mixta caminando en las subidas y corriendo el resto y la diferencia era de 2′ y poco por vuelta). El objetivo de “no pensar” va siendo superado y ahora toca esperar a ver amanecer. Allí lo hace poco después de las 4. Para entonces ya llevaré una maratón.

Antes de llegar a ese punto voy viendo pasar a los pobres desgraciados que siguen pedaleando. ¡Si! Yo dejé la bici a las 22h y poco. Los primeros, sobre 1h45′ antes que yo. Pero es que a las 2 de la madrugada hay gente que sigue pedaleando. Alguno comenzará a correr 5h después que yo. Vuelven a ser laxos, ahora con los tiempos de corte. Me alegro por ellos, porqué puedan intentar completar los 84km que les quedan en las 15h de límite que aún tienen. Pero verlos pasar una y otra vez en bici con el frontal me da pena porque sé lo que he llegado a sufrir en la bici y no me imagino 5h más de horror.

Con todas estas cavilaciones van pasando lentamente los km’s. Tienes tiempo para todo, hasta para flipar con un participante (dorsal 21, no se me olvida) que iba con cigarrillo en la mano. Después he visto fotos suyas fumando en la T1 mientras se preparaba para pedalear, fumando en la bici en algún momento que paraba a descansar, fumando nada más entrar a meta. Un puto friki.

También flipo con la gente que va en cabeza. Estos no han parado de correr en todo momento. Y a un ritmo endiablado. Richard Widmer, el que será ganador exaequo (porqué quiso, porqué se comía al otro con patatas y cuando lo atrapó después de recuperarle los 50′ de bici se quedó con el), corrió a 5´46” los 84km

Y si, todo este rollo que explico me ayudó a desconectar. Salió el sol, eso me dio vida. Ya no es que el ritmo suba, pero el ánimo cambia. Pasan las horas, veo llegar a los primeros en 22h33′. Sé que sigo el 12 (tonteé un poco con intentar entrar entre los 10 primeros, me coloqué el 11, pero pronto me olvidé de ello). Ahora es un goteo de vueltas en que a cada una o dos ves a alguien con la bandera de su país. Los voy contando. O descontando, porqué sé que seré el 12. El 13 está lejos. (bueno, realmente fui el 13. La primera chica me sacó una hora). Yo hace mucho que veo que a este rimo me caerán las 28h totales. No está mal tampoco, pero las 27h previstas eran un objetivo de mínimos. Aquí ya había incluido contratiempos. Llegan las 7 de la mañana. 24h de “tute” llevas ya. Toca mirar al frente y pensar que 4h ya no son nada comparado con lo que llevas. Pero a veces te llevas inesperadas sorpresas…y aquí la tuve poco después de pasar la maratón y media.

Ara me veía muy mala cara a cada vuelta, me veía desanimado por no poder correr y me dijo si quería un paracetamol. Y así lo hice, para ver si entre que marchara algo el dolor de espalda y que se me recolocara algo el estómago podía comer y acabar más dignamente…¡Y qué digo dignamente! De pronto, ya en aquella misma vuelta, comencé a correr como no lo había hecho en toda la competición. Me quedaban 11 vueltas para completar las 60. Pues bien de la 50 a la 59 fueron las 10 más rápidas que hice en todo el día. Me maldije por no haberlo tomado antes pero realmente cuando el cuerpo se cierra, lo último que deseas es meterte una mierda con sabor raro. Y como dije antes, las ucronías no cuentan en el cómputo de tiempo. Pero sí sirven para una cosa: se aprende de los errores, y ya sé que he de probar la siguiente vez que el estómago se rebele.

La cuestión es que en estas 10 vueltas Ara se preparó para acompañarme la última vuelta. La organización, eficiente como siempre, accedió a prepararme mi bandera catalana para la última vuelta (ya lo habíamos hablado por mail anteriormente y se habían mostrado dispuestos a ello). Ya hace algunas vueltas que la gente sabe que soy el siguiente y me animan, me saludan, me aplauden…Tanto Ara como yo nos hemos quedado sorprendidos de la calidez alemana. Gente encantadora que te choca las manos, que te jalea…

C_LastLapÚltima vuelta. Paso por la zona de meta. Me dan mi bandera y la sonrisa no me cabe en la cara. C_BanderaAra se coloca a mi lado y comenzamos los últimos 1400m. 1,4km que culminan 452km de diversión y sufrimiento a partes iguales. Los casi 40 atletas que quedan me saludan y felicitan durante esta vuelta, con algunos nos chocamos las manos. Llego a control final de vuelta y saludo a los comisarios que me aplauden.

Último giro. Saludo obligado

A momentos trotamos con Ara pero la mayor parte del tiempo caminamos. Esta historia ya no va de cronómetros. Va de cerrar un ciclo que ha comprendido 2 años de mi vida y que ahora me deja libre para plantearme otras locuras. Lo de siempre. Si he podido con esto, ¿qué coño me propongo ahora que sea difícil sin ser una quimera?

C_Meta1Llegamos a la plaza. El speaker* me nombra. Solo queda dar una vuelta al párquing donde todos los familiares están en pie vitoreandome, Ara a mi lado, de la mano. Último giro, encaramos la meta y allí están esperándonos con una medalla y una camiseta de finisher, que ésta sí, postureo o no, pienso lucirla con orgullo.

Tiempo final de carrera: 11h18’06” y posición 18 (ritmo de 8’02”/km)

C_Meta2

Sin ella no habría sido posible

Mi tiempo final de la competición fué de 26h39’02” y posición 12.

Hubo 8 que no pudieron acabar. De ellos 3 no acabaron la bici y 5 la carrera

* El Speaker es alguien de quien no he hablado aquí pero se merece un monumento y los mismos adjetivos calificativos que se puedan destinar a los participantes. Al pie del cañón a todas horas, en alemán, ingles, castellano, animando…un verdadero showman profesional pero que antes y después de la competición hablaba con todos nosotros, con nuestras parejas, que recordaba detalles de esa conversación para incluirlos en la crónica que iba haciendo durante la competición…

Y no puedo olvidarme tampoco de todo el staff organitzativo, desde el director de carrera hasta el último control. Eficiencia germánica en estado puro. Cualquier contratiempo o necesidad que pudiera surgir, era resuelto de inmediato.

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FOTOS NATACIÓN

Doble Ironman II. Emsdetten 2015. Natación

FOTOS BICI

Doble Ironman IV. Emsdetten 2015. Bicicleta

FOTOS CARRERA

Doble Ironman V. Emsdetten 2015. Carrera

TRANSICIONES

Doble Ironman III. Emsdetten 2015. Transiciones
Emsdetten. Días previos

He dejado esto para el final porqué quería centrarme en la competición pero si a alguien le interesa saber qué es y como se vive (¡y se trabaja!) en Emsdetten, que se lea esto.

Llegamos Ara y yo el miércoles por la tarde. Es una población al noroeste de Alemania, a 30km de Münster y muy cerca de Holanda. Rápidamente nos sorprende ver la calidez de la gente y su forma de vida. Todo dios va en bici. La gente joven sale de fiesta en bici. Los padres llevan a sus hijos al cole en bici. La gente mayor (pero muy mayor) van a la compra o sencillamente a pasear en bici. ¿Caminar? ¡Para qué, si hay bicis!. Me gusta. Ara y yo nos decimos que si algún día hay que emigrar, este sitio es el número 1. Conocimos a un par de españoles trabajando allí y nos dimos cuenta, todavía más, de como nos hemos dejado putear en nuestro país. Entre otros: 8,8€/hora salario mínimo de alguien sin nivel laboral. Si trabajas 5′ más, se pagan 15′ extras. Si por necesidades de la empresa no se requieren tus servicios, la ETT te paga igual. Son ellos los obligados a buscarte trabajo. El alquiler de una casa de 3 habitaciones, 400€. Al compartirla, pues queda en nada. Y lo mejor de todo, el nivel de vida, la bolsa de la compra, es mucho más económica que en nuestro país. Mas sueldo, menos coste de vivienda y alimentación, calidad de vida…Somos unos putos pringados.

Y esa imagen que tenemos de los alemanes fríos, organizados…pues qué quieres que te diga. Que me he abrazado con gente con la que he cambiado 2 palabras al recoger un trofeo o recibir un medalla, que Ara ha charlado con mucha gente que le ofrecía ayuda cuando se puso a llover y estaba al descubierto y con los que después las conversaciones que mantuvo nos demostraron que los estereotipos no son más que eso, clichés y tópicos falsos.

Y volviendo al “yo he venido a hablar de mi libro”. El lunes antes de venir para aquí hice spinning en el gimnasio para sacar algo de carbonilla. El martes por la mañana antes de comenzar viaje fui a nadar 2000m y después masaje de descarga. Todo ok excepto el aquiles. El miércoles llegamos a destino. Por la tarde fuimos a correr para ver el circuito de bici y el de carrera y así estirar las piernas de tanto viaje. Jueves por la mañana tocaban 40′ de bici para ver que todo estuviera a punto…y por la tarde 1000m en la piscina. Mis primeros metros en piscina de 50m desde hacía más de 2 años XDD

¿Y descansar qué? Os aseguro que estos entrenamientos son un puto descanso! Pero sí, el viernes finalmente tocó parar e ir a recoger dorsal, asistir al brifin y a la pasta party montada por la organización. No lo sabía, pero nos hacen subir a todos al escenario, uno por uno nombrándonos y nos hacen sentir realmente protagonistas. Veo mucha “pata” por allí. Realmente dan todos miedo. Poco después nos vamos a descansar, que las 5 de la mañana llegan pronto.

Berlín. Recuperación

Y ya para acabar el tostón. Muy sorprendido de la recuperación. Gran parte de culpa la tiene no haber podido forzar lo más mínimo en la carrera. El domingo tarde después de dormir un poco asistimos la fiesta de entrega de trofeos y diplomas. Mis piernas estaban mejor de lo que esperaba como se ve en el vídeo…

…pero el lunes estaban mejor y el martes, miércoles y jueves he salido a correr 90′ cada día (muy lento, eso si) con Ara, haciendo el recorrido de la maratón de Berlín. Una semana después no se puede decir que esté recuperado ni mucho menos, sigo corriendo lento, pero cada día que pasa me duelen menos cosas (y hoy hemos dado una vuelta al recorrido del IM de Frankfurt, por si acaso toca algún día ;-D)

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comentarios
  1. […] Doble Ironman Emsdetten 2015 […]

  2. […] y el año siguiente bajo un escalón y le doy más consistencia a los cimientos. En 2015 fue un Doble Ironman (que comencé a preparar en 2013). En 2017 toca la Spartathlon. En 2019 no lo digo que mi mujer lee […]

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