GarminTeamTrail 2017

Publicado: 19/06/2017 en MISCELÁNEA

No sé por qué me meto en estos “fregaos”.  Pero hoy lunes, que mis piernas me recuerdan a cada paso lo realizado este fin de semana, me siento a gusto con lo intentado, con lo hecho y con lo que me queda por delante.

La Garmin Team Trail es una prueba mayúscula. No son solo los 202 km’s o los cerca de +7000m de desnivel positivo. Además es una prueba ecléctica. Comienzas por alta montaña y antes de medio camino estás a 400 msnm. Si eres montañero puro, a partir del km 75 vas a sufrir mucho pues mientras haya piernas, correrás y correrás (hasta el km 130 tranquilamente). Si eres más asfaltero, las 3 primeras etapas te van a “divertir” de lo lindo y a dejarte sin unas energías que necesitarás más adelante. Y a todos, sea cual sea tu estilo de carrera, la fortísima calor que hizo te va a destrozar si no controlas el ritmo, y sobre todo, la hidratación.

 

MI GARMIN TEAM TRAIL

¿Por qué? Muchos sabréis que este año estoy preparando la Spartathlon. La tengo en mente desde hace muchísimo tiempo y la estoy entrenando específicamente desde Enero. Ello comporta muchas horas de entreno semanal y no quería irme de vacaciones y tener que correr un centenar de km’s semanales como poco…así que decidí buscarme algo para hacerme pupa en las patas el fin de semana anterior de vacaciones y comenzarlas con una semana de descanso. Casualidades de la vida, que cuando estaba a punto de inscribirme en los 100km’s de Santander (que fue mi primer 100km hace años) se anunció la Garmin Team Trail y me llamó mucho la atención. Lo hablo con Aránzazu que la va a sufrir tanto o más que yo, y al lío. Poco después un cambio de trabajo de ella nos deja sin vacaciones en las fechas previstas…pero ya estaba mentalizado para correrla así que no cambié de planes.

Nunca me la he planteado como un objetivo; más bien como una “piedra en el camino” (¡muy gorda, sí!). De salir bien, sería un plus de moral para la Spartathlon, de salir mal (como ha sido) serán conocimientos adquiridos y mucho tiempo para corregir errores. Es un win-win en toda regla. ¡Siempre positivo!

Meticuloso como soy planificando al más mínimo detalle, me hice un plan de tiempos que me iba a llevar a meta en 35h y poco. No había mucho margen para el error pero contaba que podía pasar el corte de Monistrol de Calders con tiempo suficiente para hacer (si fuera necesario) los 56km’s restantes en 12h. O sea, caminando. Pero (siempre hay un pero, y ayer hubo unos cuantos)…

Momentos antes de la salida

1ª ETAPA. Castellar de N’Hug – Bagà

Mi objetivo es no mirar ritmos ni tiempos. Solo pulsaciones. Creo que es una etapa que he de hacer en poco más de 3h30’ No es una zona que me conozca al dedillo por el lado por el que subimos, pero la bajada hacia Bagà es la típica hacia y desde el Niu de l’Àliga. Dicen que es lo más técnico que encontraremos en toda la carrera. Pues estupendo, porque a partir de aquí solo puede mejorar.

La temperatura a esta altura debería ser muy llevadera y a medida que subamos mejor aún. O eso creía yo, pero no. Hoy tocará pasar calor de verdad. He salido con bastones, pues quiero descansar las piernas lo máximo posible. El cardio va controlado sin llegar a zona anaeróbica. Subo cómodo y en los repechones más fuertes tiro de brazos tanto como puedo. Cruzamos el arroyo donde mojo la gorra y diviso el punto donde acaba la subida. Y dicho y hecho. Ha sido una subida relajada y ahora toca bajar suave para no castigar cuádriceps. Pero no contaba con mis rampas en aductores. Este fue el primer PERO con mayúsculas del día. Esa chorrada inesperada que te mina la moral. Soy propenso a tener calambres en un simpático músculo que se llama grácil, en la cara interna de los muslos, pero solo los tengo cuando estoy extenuado. Normalmente me daban en piscina cuando hacia tiradas muy largas, también eran habituales en bicicleta, pero corriendo muy pocas veces me han fastidiado (solo en maratones de montaña donde he ido fuerte). Aquí había subido suave, había comenzado a bajar más suave aún…pero en esta  bajada me tuve que parar 4 veces. Cuando se me encalambra el aductor decide pegarme unas hostias tremendas que me dejan literalmente chillando o incluso llorando. No hay mucho que hacer para estirarlo y relajarlo. Lo más, es conseguir encontrar un punto de equilibro donde deje de doler mucho e intentar comenzar a caminar para que vaya despareciendo. A la octava rampa del día dejé de contarlas. La primera fue aquí. La última bajando de Queralt en la tercera etapa. 75 km’s así.

Bueno, no servía de nada parar a lamerse las heridas, así que a seguir mientras se pueda. Al llegar al Refugi del Rebost, relleno bidones, mojo la gorra y tiro rápido hacia abajo. No puedo perder más tiempo. Pero al final había calculado bien. Clavé las 3h30 y poco.

Ahora mi objetivo era comer bien. Llevaba encima un par de geles y alguna barrita, pero tenía que aprovechar bien los avituallamientos de la organización. Me había anotado también una tabla de calorías por etapa y Aránzazu me ayudaba a cumplir con ella. En el desayuno tranquilamente me había metido 1000 calorías. Ahora tocaba volver a reponer. Pan con embutido y tira millas. En total estuve unos 10’ entre comer y rellenar camelback. Según me comentó Aránzazu, aquí iba sexto de la modalidad SOLO.

 

2ª ETAPA. Bagà – Vallcebre

Esta segunda etapa a priori es más cómoda. Corta, con un desnivel más suave que la anterior etapa. Aún así me calculé un ritmo algo más lento que en la etapa anterior. Mi idea rondaba algo más de las 2h45’ aquí. ¡ERROR!

Aquí hubo mi segundo PERO del día. En esta etapa estuve más de 3h15’. Hubo 2 factores importantes. El primero el marcaje. Ya ahondaré en ello después, pero el marcaje no era del todo suficiente (especialmente de noche). No es una excusa; marcar 200km’s no es tarea fácil y nos dijeron que lleváramos el track por si acaso. Yo lo llevaba y no solo en el Ambit 3, sino que llevé en todo momento también mi TWO NAV, mucho más preciso a la hora de reencontrar el camino. Pero cuando te pierdes, y volviendo el camino atrás te encuentras con otro participante de cara que se ha perdido donde tú, no es solo cuestión del participante. Pero realmente esto no me hizo perder más que unos pocos minutos. El problema grave de esta etapa fue el tremendo calor, especialmente intenso en una zona donde no corría una pizca de aire.

Los termómetros de los GPS por lo menos los Suunto no son fiables en el valor que dan, pero sí son una referencia. Los que lo usáis sabéis que cuando marca 30 o 31ºC, hace calor de verdad. El año pasado preparando las 100 millas de Berlín me puse como norma que a la que veía 33ºC paraba el entrenamiento. Miraos parte de esta segunda etapa:

37,5º Llegó a marcar. Era puro fuego lo que notábamos al pasar por aquella zona sin el más mínimo viento. Dolía y te destrozaba al saber que aún no habías comenzado la subida hacia Vallcebre y por una zona totalmente descubierta. 34,5ºC de media durante toda la etapa

Si sois observadores veréis que después del tramo  que tengo marcado hay un bajón de temperatura. Aquí la explicación:

El maravilloso Río de Saldes que se cruzó en nuestro camino. Qué gozada después de ese sufrimiento meterte enterito vuelta y vuelta. Hasta el agua estaba caliente, pero salir empapado para afrontar la siguiente subida no tenía precio en un día como este.

Y sí, aquí también los calambres me dieron por culo de lo lindo. Así que entre una cosa y otra se me fueron 30’ que me hicieron mucha falta después.

En estas 2 primeras etapas contabilicé que me metí unos 10 litros de líquido. Y llegaba al final de las mismas sin reservas. A partir de aquí decidí salir con 3 litros encima en lugar de los 1,5L que pedía la organización. Eso me ralentizaría, pero era preferible ir lento que deshidratado. Finalmente, después de un interminable recorrido (que larga se hizo esta etapa) llego a Vallcebre y Aránzazu me dice que según el seguimiento de Tracktherace, llegaré a Sant Cugat fuera del tiempo límite. No me preocupa. Sé que estoy fuera de mi terreno. Cuando se acabe el desnivel tocará correr, y es donde aún funciono algo y recuperaré. Aquí otros 10-12’ parado recuperándome de la solana, bebiendo y comiendo sandía. A pesar de ir tan requetejodido, en este tramo parece ser que adelanté a 2 de mi categoría. Bueno, quedaba un mundo por delante.

 

3ª ETAPA. Vallcebre – Avià

Etapa reina. La afronté animado. Yo contaba unas 5h y la subida inicial la veía más cómoda de ninguna de las que habíamos hecho. Después venia una bajada muy corrible y unos interminables 8km’s planos pero que yo necesitaba para desintoxicarme del desnivel. Exceptuando los divertidos calambres, las piernas estaban bastante descansadas. Apenas llevábamos una maratón al comenzar la etapa 3 😉

Además sabía que llegando a Avià estaba en “terreno conocido”, pues de allí hasta Navarcles y parte de la subida de la Mussarra no me hace falta ni GPS ni aunque sea de noche. Y todo se cumplió bastante bien. Los ritmos eran buenos, iba en tiempos previstos…hasta que llegué a la subida a Queralt. Sabía que sería pesada, ¡pero no que se me atragantaría tanto! Pero tanto la subida como la bajada. Esta última se me hizo interminable. Pero habíamos venido a jugar, ¡así que apretar dientes y para arriba!

Además esa subida a Queralt tuvo un aliciente. ¡La subí escuchando la Patum de Berga! Toda una experiencia.

Cómo decía el reglamento, a partir de cierta hora de la etapa 2 había que salir con frontal, así que una vez en lo alto me paré, saqué el frontal, llamé a Aránzazu para decirle que iba jodido del asma pero que se había acabado el desnivel. En estas que un compañero de la modalidad SOLO con el que nos habíamos ido intercambiando la posición me alcanza cuando comienzo a bajar y haríamos casi toda esta bajada juntos.

Y aquí una de las críticas a la organización. El marcaje había dejado bastante que desear, pero en una bajada pedregosa como esta, bajando con frontal, no puedes/debes levantar la cabeza para ver si hay cintas. Han de ser reflectantes. En su primera parte no lo eran. En la segunda parte de la bajada comenzaba a aparecer alguna, pero tenéis que cambiar de proveedor. Una cinta reflectante se ve de ladera a ladera de la montaña. Estas no se veían (las que indicaban peligro o cruce de carretera se veían perfectamente en cambio). Por fin acabamos esta bajada y “poligoneamos” un poco. Yendo a 20m el uno del otro, nos volvemos a perder 2 veces ¡En un polígono! Y por lo que he visto hoy en Strava al intentar comprender por qué llegué a Avià mucho antes que mi compañero, en cierto momento se volvió a perder y durante mucho tiempo.

Pero finalmente se acaba la etapa y toca cambiar el chip de subir y bajar por el de correr y correr. Me ha costado 30’ más de lo esperado, pero lo doy por bueno en vista de cómo ha ido todo. Mientras me alimento bien (Pan con tomate, buti, tortilla…) veo que Lluis, un compañero de Corredors.cat que iba en segunda posición decide retirarse.  :-O

Intenté convencerlo mostrándole el perfil de lo que venía más adelante, diciéndole que íbamos muy bien de tiempo, pero nada, decide dejarlo. Es un tío experimentado, con la Spartathlon ya en sus piernas, y antes de comenzar ya me ha comentado que esto que estamos haciendo hoy es más duro que la Spartathlon. Así que ahora resulta que estoy segundo clasificado :-/

Aránzazu me dice que según Tracktherace, no llego al tiempo de corte de Puig-Reig. Esto es debido a que este tipo de programas no calcula bien cuando hay desniveles. Si he ido lento hasta allí, consideran que mi ritmo será similar aunque ahora venga bajada. No hago caso. Son las 23h aprox y mis cálculos eran de hacer esta etapa en 3h15. Incluso sé que me da tiempo a cambiarme de ropa y así lo hago. Me encuentro realmente bien. Tanto para ir a cambiarme como para volver con la bolsa de ropa voy corriendo. No tengo sensación de llevar 13h de tute.

Cambio de ropa y como nuevo

4ª ETAPA. Avià – Puig-reig

Dejo los bastones, que no me van a hacer falta durante muchos km’s y aquí serian un lastre. Y me lanzo hacia el tramo más cómodo del día. Es una zona suave, aunque algo revirada, corriendo por senderillos entre campos sembrados donde vas descubriendo ojos de gatos que te observan agazapados a distancia, pasas por un lago que a pleno día es bucólico con sus cisnes y todo, pero que por la noche, en solitario y con solo la luz del frontal se convierte en toda una experiencia. Solo me faltó que nos hicieran pasar por en medio de un campo de maíz para estar en sintonía con un relato de Stephen King XD

Y de golpe me encuentro a un friki con frontal que viene de cara 🙂

El friki en cuestión se llama Jordi Andreu y estaba haciendo las etapas 3 y 4 para su equipo y con lo que he comentado del marcaje, se desorientó y volvía sin darse cuenta en dirección contraria. Por suerte como ya he comentado estábamos en “mi territorio” y fuimos juntos hasta Puig-reig. Fue una suerte encontrarnos, se agradeció mucho la compañía y llevar un ritmo muy similar. Poca historia más en esta etapa. Que según Tracktherace tendría que haber llegado pasadas de largo las 3 AM y a las 2h18 ya estábamos allí…

PERO…(si, este es el último gran PERO y el que me dejó fuera). Todo habia ido relativamente bien hasta entonces. Mis cálculos eran de llegar aquí a las 00h30 y a Monistrol de Calders a las 9h AM. Cómo había perdido 2h ya no disponía de 9h30 para llegar antes de las 10, sino de solo 8h. 48km/8h eso me da 6km/h a 10’/km. ¡Factible! ¡Me voy!

¡Y me fui sin comer! 😦

De todo esto me he dado cuenta analizando a posteriori, para esto sirve la prueba/ error. Para aprender. Pero ¿y si hubiera comido?…Como ya dije alguna vez en mi blog las ucronías no constan en las clasificaciones. Los “y si…” han de quedarse para las fantasías y los relatos inventados así que correremos un tupido velo y pasaremos a mi última etapa.

 

5ª ETAPA. Puig-reig – Sallent

Salí muy animado. Creía que lo tenía en mis piernas. Incluso llamé a Aránzazu que se había ido a dormir a casa un rato para que no viniera a Sallent, sino que durmiera toda la noche y fuera directamente a Monistrol de Calders a las 10 de la mañana. Estaba convencido.

Los primeros 5km’s con la llamada que le hice y todo a 7’38/km. Los siguientes 5km a 8’41”. Esto empezaba a no gustarme. Esta etapa era “corrible” comparado con la posterior. Si bajaba mucho más el ritmo me vería obligado a “doblarlo” en la siguiente. 8’55” en los 5 siguientes. Pero del 15 al 20, a 11’41” el km. Aquí vi que se había acabado. No solo no podía recuperarme sino que me hundía cada vez más. Hice un último intento los 3 km’s finales pero no podía ir ni a 6km/h que era el mínimo que tendría que haber mantenido durante esta etapa y la siguiente. No tenía sueño, no tenía dolor de piernas, pero tampoco tenía energía.

Llegué a Sallent en 4h. Me quedaban 4h15 para alimentarme y hacer la sexta etapa. No era factible.

¡Y aquí se acabó! Creo que les hice un favor a los de la Garmin. Si hubiera llegado al tiempo de corte hubieran tenido que mantener todos los avituallamientos para un puto pringado XD

Reflexión final

Solo aprendemos de los errores. El que no aprende está condenado a repetirlos una y otra vez cual Sísifo con su carga. Más vale que espabile, que el año pasado pinché en las 100 millas de Berlín (primera carrera que me retiré en toda mi vida) y este año ha tocado en la Garmin.

Este agosto vuelvo a Berlín a sacarme la espina. Garmin: guardadme plaza para el año que viene que tengo otra espina clavada. ¡¡¡Pero apagad la calefacción, por Monesvol!!!

Para acabar, últimos pensamientos. Tiempos de equivocación de recorrido, tiempos de tener que mirar el GPS para saber hacia dónde ir, tiempos de cambiarme de ropa, avituallamientos largos…Todo esto sumado (o restado) me podría haber llevado a pasar el último tiempo de corte, pero: ¿56km más con temperaturas de hasta 35º? No sé si me apetecía mucho. Sin la ola de calor que estamos pasando todo hubiera sido bastante diferente.

 

Crítica (constructiva)

Quiero aprovechar para comentar ahora que tengo todo fresco mi parecer de esta carrera.

MODALIDAD SOLO

Lo primero de todo: No es una carrera preparada para la modalidad SOLO. Cuando son los que necesitan más cuidados y mejores avituallamientos, en muchos puntos llegábamos y quedaban las sobras. Hay muchas formas de solucionarlo, pero creo que una muy válida es que salgan unas cuantas horas antes que el resto (¿4?). Encontrarán mesas llenas y además los otros participantes adelantándoles les darán un pequeño empujón de ánimo. Otra cosa que veo mal es la de prohibir que sus asistencias puedan prestarles ayuda fuera de las zonas habilitadas. ¿Ni en un fin de semana tan tremendamente caluroso se pensó en que la seguridad debía estar por encima de todo? Llegué a salir en la segunda etapa (la más corta de las de montaña) con 3 L de agua. Llené otro litro por el camino en una fuente. Ni aun así me fue suficiente. Entiendo que muchas zonas son inaccesibles pero en aquellas que pasamos poblaciones (Navarcles, Navàs, Gironella, etc.) debería permitirse

MARCAJE

El marcaje fue bastante justo. Entiendo que 200km son muy complicados de marcar y mantener (me sorprendió que no desaparecieran cintas como pasa en muchas ultras) pero si no hubiera sido por el track que llevaba cargado… La de veces que tuve que mirar el track para ver hacia donde tenía que ir. Incluso en la cuarta etapa me encontré a Jordi Andreu DE CARA volviendo, sin darse cuenta, hacia Avià cuando hacía mucho tiempo que había perdido “el norte”. Bueno, por lo menos nos sirvió para tener compañía y conocernos. Estuvimos unas cuantas horas charlando y trotando a buen ritmo.

Y en una carrera donde gran parte del recorrido se va a hacer de noche se han de reforzar las cintas reflectantes. No puede ser que salgas de un puente que cruza el Llobregat, enfrente tengas una pared y mires donde mires no veas indicaciones de si es derecha o izquierda.

RECORRIDO

El recorrido de las primeras etapas es precioso, no se puede negar, pero a veces daba la sensación de que se nos hacía dar vueltas para sumar km’s ¿es necesario ver un letrero de indicación de PR que ponga Vallcebre 1,9km y enviarnos en cambio a dar una vuelta interminable para llegar? ¿Es necesaria la visita turística al Monestir de Queralt? (¡Por Monesvol! Que subida más dura después de 2h30 corriendo sin parar desde una bajada corredera y otros 8 agónicos km’s planos)

Las siguientes etapas son un cambio radical. Me gusta ese juego de seguir el Llobregat durante tantos km’s (será porque lo he vivido desde que nací) y la parte de la Transequia es agradable de correr, pero de día infinitamente más que de noche.

Del resto de etapas no puedo hablar porque es la más desconocida para mí, pero si algún año queréis endurecer un poco el circuito pero al mismo tiempo hacerlo más atractivo, atravesar Sant Llorenç del Munt desde El Pont de Vilomara hasta Matadepera es espectacular. Ahí lo dejo 😉

¡Tan simple como correr!

Publicado: 15/04/2017 en MISCELÁNEA

Hace mucho que tengo dejado de lado este blog, ya que SpartaXalimentos me absorbe (gustosamente) mucho tiempo, pero hoy tenía ganas de dedicarle un tiempo a las sensaciones de hace un par de semanas.

Lo sé, lo asumo; haber corrido 100km un sábado y al día siguiente presentarte en la salida de una maratón de montaña no tiene (mucho) ningún sentido. Pero si habéis leído alguna vez mi blog es fácil que hayáis visto escrito que mi objetivo en este mundillo no es ser más rápido ni ganar carreras o hacer podios. Es correr; correr hoy, mañana, pasado…y si un día no puedo/debo correr (como pasó al día siguiente de estas dos carreras) pues estática, elíptica, spinning, caminar…lo que sea para recuperarme antes.

Si me hubierais visto en la Romanic Extrem absolutamente solo y a pesar de ir con las patas como palos, con una cara de felicidad constante, comprenderíais por qué estuve en la salida. Pero también si hubierais hecho todas las ediciones buscaríais la forma de “seguir fichando” con esta estupenda gente y con esos estupendos parajes. Pero retrocedamos al sábado.

TRAILWALKER KM 1 a 50


En la Trailwalker el equipo Kriter tenía un objetivo claro: mantener el ritmo que sabíamos que podíamos llevar. Éramos el mismo equipo que el año anterior. La única diferencia es que en 2016 yo entré por una baja tan solo 10 días antes y venía con la preparación de serie. Este año llevo un entrenamiento que está dando sus frutos. Sigo siendo el eslabón débil del equipo, pero mis compañeros saben que voy a aguantar los 100km con un ritmo muy superior al del año pasado. El capitán es Xavi, pero quien decide el ritmo máximo es mi cardio. No cometeremos el error del año pasado de meterme en anaeróbico continuamente lo que me hizo reventar antes de llegar a la mitad del recorrido (y arrastrarme como una rata la otra mitad).

Llegamos a la salida viendo que nos encontrábamos con un clima que era la antítesis del calor del año pasado. Estábamos todos contentos por ello. Incluso hubiéramos preferido lluvia más constante y fuerte. En la línea de salida nos fotografiamos y charlamos con amigos de un equipo y otro. 5’ antes de la salida nos quitamos los chubasqueros y los metemos en la mochila. Sabíamos que en nuestras piernas estaba mejorar la marca de Kriter de siempre y habíamos decidido hacia tiempo que nuestro ritmo objetivo será de 5’15” aprox. Pase lo que pase. Hagan lo que hagan los demás. Kriter no compite contra nadie. Da el máximo de sí en cada Trailwalker.

Salimos a las 10 en punto y dicho y hecho. Vamos a nuestro ritmo sin obsesionarnos. Me comentan que tenemos 3 o 4 equipos enganchados, uno de ellos el mismo equipo que el año pasado me hizo sufrir tantísimo cuando reventé (Crónica de 2016) y me pasé media carrera pensando que nos iban a pillar por mi culpa (sin saber que ellos también lo estaban pasando mal). Ese equipo en poco tiempo se pone en cabeza y se van largando. No problem, queda un mundo. Además como después veríamos cuando nos vuelven a alcanzar, sobre el km4 se despistaron de recorrido e hicieron un km de más.

Seguimos a la nuestra y coronamos Coll d’en Bas 4 equipos juntos, donde Kriter hacemos una parada técnica como tradición…que al final hacen los 4 equipos. 16 tíos regando las flores XD

El ritmo que llevamos es rápido (a 5’16”) y mi cardio va de maravilla (el año pasado aquí iba 10 pulsaciones por encima de mi umbral anaeróbico; este año 10 por debajo.

Aquí comienza una larga bajada donde no hay que pasarse de ritmo porque lo acabarás pagando. Primer avituallamiento, no paramos, pues el siguiente está a apenas 5km. Seguimos los 4 equipos juntos. Segundo avituallamiento, parada rápida y a seguir. Seguimos muy rápidos (hemos bajado todos por debajo de 5’/km), pero mi cardio dice que puedo estar muchas horas así.

Pasan los km’s y seguimos despreocupándonos del mundo. Estamos disfrutando, que es lo más importante. Cerca del km 50 si que les comento a mis compañeros que aunque el cardio aún está dentro de límites, comienza a subir, y la media que llevamos, de 5’10” es inasumible mantenerla hasta el final. Llegamos al avituallamiento previo a Girona (km50) en 4h22′. Cambio de botellas, picar algo y…

TRAILWALKER KM 50 a 100

Aquí comenzó otra carrera inesperada. Al salir del avituallamiento del km50 Jordi tuvo un problema muscular al salir frío. No conseguía correr sin dolor en cadera/cuádriceps. Así que decidimos caminar para calentar la musculatura.  El equipo CABK MARESMESUD TEAM que nos ha adelantado en el avituallamiento a un ritmo muy constante, se va alejando. Pero no hay nervios. Si hacemos el resto a 6’/km, serian 9h22′. Mucho mejor de lo esperado. Pero 100km ya sabemos por experiencia que dan para subir al cielo y bajar a los infiernos varias veces. Seguimos caminando y al cabo de un par de km Jordi se ha recuperado y comenzamos a correr.

Llegamos a Girona. Nos comentan que nos llevan 4′. Hacemos parada rápida pero alimentándonos bien. Jordi recurre a Reflex. Ellos nos esperan y salen pegados a nosotros, así que atravesamos Girona juntos los dos equipos (único punto de la TW con problemas de marcaje) y recuerdo la diferencia con el año pasado. Aquí yo era un cadaver andante. Ahora me siento fortísimo y tengo ganas de apretar y es lo que hago a la salida de Girona. Voy mirando mi pulsómetro y subiendo el cardio poco a poco y junto a Jordi vamos tirando de los dos equipos. Y aquí el segundo contratiempo del dia. Sobre el 60 me llaman los compañeros. Bajo el ritmo y voy mirando atrás. El equipo de La Caixa nos adelanta y nosotros nos agrupamos en torno al capi. Xavi va blanco como un papel de fumar. Nos paramos del todo. Le paso un par de pastillas de sal y caminamos un rato…y esta seria la tónica del día. Paradas algo más largas de lo normal para que Xavi recupere mejor, y como son largas Jordi se enfriaba y teníamos que salir caminando hasta que al cabo de un par de km’s corríamos. Y cuando mis compañeros se recuperaban, el que sufría era yo, pues intentar recuperar tiempo en el km75, por muy fuerte que me sintiera…Por aquel entonces correr a 5 y poco se me hacia muy cuesta arriba. Llegando al km80 yo solo pensaba en un lomo con queso mientras intentaba seguirlos XD

Y a todo esto que no he nombrado a Raul el incombustible. Ni sudaba el tio XD

A la salida del penúltimo avituallamiento intentamos correr, pero nada, Jordi va muy dolorido. El tío sufrió mucho, sobretodo cuando vimos que aparecían los terceros clasificados (RUN BCN-M) y poco después nos pasaban. Pero no íbamos a arriesgar una lesión por nada. Y menos en alguien que trabaja dando clases y el lunes tenia 5h de spinning. Cuando calentó volvimos a la carga. Nunca se sabe si los de delante pueden tener un desfallecimiento así que hay que darlo todo hasta el final. Llegamos al km90, avituallamiento  rápido y para Sant Feliu! Los últimos km’s haciendo números para bajar de 10h, y dicho y hecho. Llegamos a meta exultantes en 9h56’39”. Con casi 20′ menos que el año pasado, ¡terceros clasificados! Ese era el nivel de este año.

Hay que felicitar efusivamente a los dignísimos ganadores CABK MARESMESUD TEAM. No solo se resarcieron del año pasado, sino que lo hicieron con una marca brutal que va a fijar un reto para años venideros. Corrieron con mucha fuerza y convencimiento. Recordemos que en el km4 se habían perdido 1km. Y aun así, quedaron a 14′ del récord mundial.

Y los segundos clasificados RUN BCN-M que corrieron con paciencia y cabeza y obtuvieron sus frutos. Felicidades a todos los componentes.

¿Y que decir de Kriter? La Trailwalker es una competición en equipos. En los momentos malos es cuando la unidad se refuerza. Y aquí Kriter salió muy reforzado para siguientes retos.

El equipo de soporte, Rafa y Juan Diego estuvieron pendientes en todo momento de que no nos faltara de nada. Parra siempre atento a grabarnos para después hacer unos preciosos vídeos de recordatorio. Y que decir de Joan y Sheila sin cuyo apoyo por la causa Trailwalker este equipo no existiría. ¡Gracias a todos!

A título personal, contentísimo. Disfruté mucho del dia. Vi que mi preparación camino de SpartaXalimentos va viento en popa, con mejora sustancial de mi forma física con respecto a hace un año. Pude llegar a meta animado, apretando y convencido de estar al día siguiente en la salida de la Romanic Extrem.

Así que poco después de la TW cogía el coche y volvía al punto de partida. Por el camino fui animando a los frontales que veía. Los verdaderos héroes de la jornada; los que pasan más tiempo en el recorrido. ¡Felicidades a todos!

ROMANIC EXTREM

Llegar a Olot, recoger una pizza, al hotel, zampármela volando, ducha y cama. Despertador, desayuno, coche, recoger el dorsal, salimos…¡Que estrés!

He estado en todas las ediciones de la Romànic. En todas he hecho la maratón. Sabía que este año lo tendría difícil para acabarla pero quería ver como me encontraba para futuros objetivos. La primera sorpresa fue ver que pude salir trotando. Una vez pasados los primeros metros vi que no había averías serias. Dolor si, pero eso ya lo esperaba. Tal como me coloqué en la salida para no molestar, voy en el furgón de cola. Pero aun así adelanto a algunos. En plano troto y se que podría estar tiempo así. Buen feeling. En subida camino como ya estaba previsto.

Las bajadas son otro tema. A más desnivel, más dolor de cuádriceps. Y este año el recorrido se ha endurecido bastante. Comienzo a plantearme hacer la media. Voy haciendo fotos por el camino. Estoy pasándolo en grande. Totalmente solo, sin estrés de cronos…Y Llego al avituallamiento del km10 donde los más rápidos de la media me comienzan a adelantar. Me paro un rato largo a verlos pasar. Es increíble ver como sube esta peña. Nunca tengo posibilidad de verlos, pues yo voy en medio del pelotón, pero hoy que no tengo la más mínima prisa, aprovecho. Toca seguir subiendo para, posteriormente, llegar al avituallamiento  del km 14. Pero todo lo que sube, baja. Y que bajada! Mis piernas no están para tonterías y aquí me juego una lesión por el dolor. Después de 2 caídas que podían haber sido muy aparatosas, decido que en el km14 ya tendré bastante (sobre todo porque se que tengo coche esperando XD)

Y así es. Llego al avituallamiento. Como bien, y saludo a Pedro que también se retira aquí. Esperamos a que llegue Andreu que acompaña a su hermana (que haría podio de categoría después) y Laia entonces nos lleva hasta la salida.

Aquí bocata y cerveza, abrazo con el organizador y esperar que llegue Andreu con su hermana a meta. Dia completo

Y fin de la aventura 🙂

El año que viene volveré a las dos. Solo espero que me las separen una semana XD

The Wall. Mi muro particular

Publicado: 17/08/2016 en CARRERAS

He llegado a sufrir mucho en ultras. Me he tenido que parar a dormir en algunas de 24h. He caminado la friolera de 9km en 3h. de hinchados que tenía los tobillos. He deseado que me atropellara un autobús al cruzar una carretera para dejar de sufrir XD. Pero nunca había abandonado voluntariamente.

Lo de este sábado fue “diferente”. Explico mi versión y a ver si saco conclusiones.

100 millas recorriendo el perímetro del muro de Berlín. Planísimo hasta la saciedad, como a mí me gusta (algún anecdótico repecho puntual). Cuando me aceptaron, la ilusión fue tremenda pues Berlín me encanta y este año no tenía un objetivo grande. Además llevaba muy buena preparación con unas cuantas carreras de 100km o más este año (Ultra Montnegre Corredor, 112km – Ultra Les Fonts, 120km en 3 etapas –  Trailwalker Barcelona y Madrid, 100km – Ultra Barcelona, 101km y otras cuantas de distancias inferiores) y solo me tocaba alargar algunas tiradas y portarme bien…y es lo que he hecho. Desde la Trailwalker de Madrid hace 2 meses, ni una sola carrera más (cuando haces un mínimo de una cada 2 semanas desde hace años, estar 2 meses entrenando sólo para un objetivo es haber cumplido una parte del trato). 3 tiradas de 60km más una de 80, casi todas ellas con muchísimo calor, con peso extra (mochila con 3,5L de agua más comida) y a ritmos aceptables (5’30” a 6′). Incluso me hice prueba de esfuerzo hace un mes para ver umbrales y no excederme de ellos el día de la carrera.

Me veía muy, muy bien. Y llegó el día:

Después de todas las pruebas realizadas veo que un ritmo de 5’20” y unas pulsaciones medias de 134 son aceptables (justo en el centro entre mis umbrales aeróbico/anaeróbico) Mi objetivo son 17h (6’20” de media), así que sé que bajaré el ritmo al final (¡como siempre!), que pararé más en algunos avituallamientos, pero la idea es caminar muy poco. Hasta el 120 he de llegar nonstop y a partir de aquí, objetivos cortos (de avituallamiento en avituallamiento y tiro porque me toca)

Tocaba pasear un buen rato

Este, en realidad era el plan B. El plan A era disfrutar, que a eso he venido. Hace unas semanas decidí que vendría con cámara de fotos. El lugar y la carrera lo merecían. Ir haciendo fotos me iba a frenar, lo sé, pero primero disfrutar, después cumplir ritmos.

Son las 6 de la mañana y salimos. No tengo prisa, pero veo que la gente sale rapidilla y eso siempre se contagia. Además hay un pequeño detalle que “molesta” un poco: Semáforos. Obligatorio pararse en aquellos que tengan nuestra luz en rojo. Descalificación directa si se pilla a alguien in fraganti saltándoselo o a posteriori si hay pruebas (fotos, vídeos…). Y son muchos (¡demasiados!) los semáforos que encontraremos durante el día. Pero la estadística dice que nos van a afectar a todos por igual. Aunque hay que saber gestionarlos. Si lo ves en verde a lo lejos, no te esfuerces, te cambiará antes de que llegues. Si está en rojo, camina hasta que veas que va a cambiar…Hay gente que no lo hace. Tienen ganas de correr aunque sepan que van a pararse en 10 metros. Y hay esperas muuuuy largas. Lo mismo te paras y te alcanzan 20 corredores, que atrapas tu a unos que estaban a un mundo de distancia…y así es como atrapé yo a un grupito que iban por delante.

El Japonés (amarillo, a la derecha, quedó tercero), el de azul, Ariel, Israelí, acabaria ganando

El Japonés (amarillo, a la derecha, quedó tercero), el de azul, Ariel, Israelí, acabaría ganando

Estaba en tierra de nadie y conscientemente forcé un poco para llegar a ellos y un semáforo me ayudó mucho. ¡Mejor con compañía!

En aquellos momentos no lo sabía, pero estaba con la creme de la creme del día. Yo a la mía, haciendo fotos y mirando de controlar el cardio (sí, de entrada ya iba 3 o 4 pulsaciones por arriba al correr, pero como había tantas paradas por semáforos, la media iba controlada). Era agradable ir a un ritmillo de 5’20”-5’30” y escuchando conversaciones. La carrera en si, es solo apta para urbanitas que les guste el asfalto. Aunque se pasa por caminos, bosques y hasta algún sendero la mayor parte de ella es en asfalto (incluso entre los bosques). Es una carrera con una gran carga simbólica. En el km7 pasamos por las puerta de Brandeburgo donde cogemos un ladrillo de un muro simbólico para entre todos los corredores ir desmontándolo.

Another Brick From The Wall XD (¡lo tengo en casa!)

Another Brick From The Wall XD (¡lo tengo en casa!)

Poco a poco el grupo se reduce en efectivos y me quedo solo con Ariel, el que posteriormente sería el vencedor. Le veo un tatuaje muy conocido en el gemelo izquierdo que denota que ha hecho la spartathlon…y ya tuvimos tema de conversación. Entre una cosa y otra nos vamos distanciando del grupo y cuando le digo que mi idea era salir a 5’20” me hace ver que con las largas paradas que hemos tenido en semáforos, vamos incluso más rápidos. Cómo podía hablar bien, ni se me pasaba por la cabeza ir forzado, pero tiene razón. Tenía que escoger entre ir en grupo un poco forzado e ir solo a mi ritmo. Cómo esto último iba a llegar sí o sí, aprovecho y comparto unos km’s con gente. Puede que sí, que aquí esté una de las claves del día (pero no creo que sea el único motivo). Aun así mi cardio no pasó nunca a anaeróbico.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Ariel. Espero que nos volvamos a ver en alguna otra carrera.

No recuerdo bien el km, que me despedí de Ariel. Nos deseamos suerte y tiró hacia delante. Yo me descolgué un poco bajando algo el cardio. Aquí ya estaba en un mundo en el que me siento cómodo al correr: absoluta soledad. La suerte de una prueba como ésta es que cada 5 o 6 km tienes un avituallamiento. Realmente no tienes que llevar más que un poco de bebida, pero yo llenaba 1 L cada 2 o 3 avs. para parar menos tiempo (una de las pocas “quejas” que tengo; si han pasado apenas 7 corredores, ¡no hagas que sea yo el que se tenga que llenar los bidones! ¿Qué pasará cuando venga la aglomeración?)

En estas que en uno de los avs. me atrapa un japonés (acabaría quedando tercero) y se va mientras me avituallo tranquilamente. En lo que respecta a mi carrera con relación a otros corredores poca cosa que explicar. Intercambié posiciones con un alemán diversas veces. Ninguno forzaba. Era en los avituallamientos donde nos adelantábamos o en paradas a mear. Y también posteriormente con Jaroslav, pero eso lo cuento en su momento.

Algunas imágenes del recorrido en las afueras

Los que me conocen en este mundillo saben que me gusta mucho calcular los ritmos. Antes de cada prueba importante me hago el “plan de navegación” y en este caso me hice una tabla de pasos más y menos realista en cada av. El tiempo total en ambos casos iba de 16h30 a 17h30′ Al principio, por los semáforos, estuve en la parte “lenta” de la tabla. A medida que habia menos paradas, comencé a irme hacia la banda contraria. Llegó un momento que aunque iba frenando mi ritmo, se reducía menos de lo que había calculado, así que llegaba a los avs. mejorando cada vez más mí mejor tiempo previsto y parecía que iba camino de bajar holgadamente de 17h.

Humedad, calor, pero buenas vistas

Humedad, calor, y buenas vistas

En el km 75 comienza una zona muy agradable. Es un embalse navegable. Prácticamente una playa para la gente de la zona. Aquí la humedad se incrementa y además hace mucho calor, mucho para ser Berlín. Aun así no me preocupa. Pienso que los alemanes estarán sufriendo mucho más (esto para mi es temperatura de entreno de las 10-11 de la mañana) y tampoco me preocupa que mi ritmo baje lentamente (creo que aquí todavía me movía en 5’30” de media o poco más). Hago números y veo que los 100 podrían caer en 9h 25′. Me gusta ese paso. Me dejaría un margen de 7’30” de ritmo en los 61 finales para llegar en 17h.

Pero se cuece algo raro en mi cuerpo. De entrada la pregunta que me viene a la cabeza no es si tendré que caminar, sino “cuándo” voy a comenzar a hacerlo. Me he avituallado muy bien. Geles de salida cada 45′, he comido algo en todos los avituallamientos (¡llevamos 13!) dulce, salado, fruta, pan, embutido…He bebido mucho y de todo (isotónico, agua, coca cola, nestea…). He tomado pastillas de sal… (Sé que voy bien hidratado porque de lo contrario me afecta mucho la deshidratación dándome calambres. Además he parado a mear diversas veces)

Pero de golpe me derrumbo. Paso el avituallamiento 15, apenas como un poco de queso y marcho de nuevo. Poco después estoy vomitando. No es nada alarmante. A veces va bien para recolocar el cuerpo, pero durante un momento me siento mareado y decido caminar un poco. El caminar no me hace mejorar, al contrario. Me pone nervioso porque quiero aprovechar para llamar a la mujer para que no se preocupe, que al siguiente av. tardaré más de lo previsto en llegar…y el móvil no me detecta la tarjeta :-/ (por la mañana he enviado watsaps sin problemas)

Como no puedo correr todavía, decido relajarme y sacar la tarjeta, reiniciar, volver a probar…(diversas veces). Además es obligatorio que tengamos el teléfono activo. Dijeron que nos llamarían al azar y no llevarlo encima era descalificación también. No me lo creí, pero bueno, se han de cumplir las reglas

¡20′ me pasé peleando con el puto teléfono! hasta que detectó la tarjeta y en ese tiempo me pasaron muchos corredores (después sabría que solo 2 eran de mi liga. El resto, de los equipos de relevos). Si no lo hubiera conseguido poner en marcha me habría retirado en el siguiente control. Había venido a disfrutar, y saber que me podía pasar horas preocupado sabiendo que ella estaría a su vez intranquila por no saber nada de mí, no me apetecía en absoluto. En aquellos momentos se me hacia un mundo volver a correr. El mareo no marchaba y cada vez que trotaba se me rebelaba el estómago. Pero el telf. funcionó y hablé con ella y eso me animó nuevamente. Me dijo que iba 7º y que estaba en podio de categoría (no tenía la menor idea de que iba tan por delante! Entre los 15 primeros sí que lo suponía pero nada más allá). Quieras que no, eso te hace pensar que tienes un cojín importante de tiempo y que si tú, estando tan mal, vas tan adelante, ¿Cómo van los otros de tocados?

Mi “involución” (abajo a la derecha cuando ya había decidido abandonar en el siguiente av.)

A partir de aquí comenzó una lucha mental que no he pasado nunca y mira que tengo batallas. De avituallamiento en avituallamiento sin pensar en nada más. El primero aun es fácil. Sé que hay vídeo en directo y Ara me ha de ver llegar enterito. Eso lo pensé a 3km del av. Tan enterito iba que cuando llegué, ni me acordaba de la cámara, ni pude comer nada. Me limité a cargar agua, y remojarme la cabeza. ¡Llevo 100km y estoy absolutamente KO! Pinta que el día será divertido. No me recupero y sigo sin comer. A lo más que llego es a un ca-co constante. No sé cuánto trozo hice caminando y cuanto corriendo, solo sé que caminaba muy rápido (a unos 6,5-7km/h y cuando trotaba el conjunto se iba a 8-8,5km/h). Haciendo números veía que de mantenerme podría llegar en 17h30, tal vez 18h

Pero constantemente mi cabeza se iba hacia “en el siguiente avituallamiento lo dejo” y cuando pensaba en retirarme y considerarlo un buen entrenamiento llamaba a Ara para dejar de tener pensamientos negativos. Una vez en el siguiente av. perdía más tiempo del necesario para ver si me apetecía algo…pero nada de nada. No comía, solo cargaba líquido y a volver a pensar en los siguientes 5 o 6 km’s

El Gran Jaroslav y sus polos XD

El Gran Jaroslav y sus polos XD

A todo esto aquí también hubo una parte digna de recordar. El único competidor que iba a mi ritmo y en “mi zona” era Jaroslav, un polaco de mi misma categoría, así que nos íbamos intercambiando podio constantemente (2º y 3º). Él no iba tampoco para tirar cohetes, pues había salido como una exhalación (creo que lideró la carrera muchos km’s) y hasta yo lo adelanté antes de mi debacle. En una de estas, que yo voy caminando y lo veo que viene del interior de la población por la que cruzamos y no entiendo por qué hasta que veo que va caminando y comiendo un polo. ¡El tío se ha ido a un Lidl a comprarlo! Ya que ambos vamos caminando, me acerco trotando para hablar con él y distraerme un rato y no lleva un polo, no ¡Lleva una caja de 6 entera! ¡Y 2 me los comí yo! XD

Le hago saber cómo puedo (el tío no habla más que polaco!) que él va segundo y yo tercero de categoría y también le digo que no se preocupe por mí, que yo no corro más (Para habernos visto; se lo expliqué con dibujitos en la tierra XD)

La cuestión es que con la mentalidad de pensar solo en el siguiente av. y a pesar de que antes de llegar a cada uno de ellos he decidido que lo dejo, llego a la última base de vida (km 128) y me armo de valor. ¡Cojo el frontal y el chaleco reflectante y estoy dispuesto a seguir hasta el final!

Intento comer algo. No puedo. Cojo cacahuetes y me los llevo para el camino. Al cabo de un minuto (aun veo el av.) estoy a punto de vomitar por 2 cacahuetes que he comido y llamando a Ara para decirle que vuelvo atrás y abandono. Un constante cambio bipolar de tan al límite que iba. Gracias a Ara, me vuelvo a convencer de intentarlo y sigo hacia el siguiente av. Ella sabe, porque lo ha pasado, de cómo te puedes llegar a arrepentir de abandonar en una ultra. He de intentarlo aunque sea por ella, que está en casa pendiente de mi desde primera hora y animándome constantemente.

Hasta aquí aún he trotado algo. Poco, pero algo. Pero ahora ya sí que no hay más gasolina. Estas frases épicas de “si quieres, puedes”, “tira con la cabeza” y similares, aquí querría ver yo al vendehúmos de turno. He tirado de grasas hasta la extenuación. Ahora el ritmo del GPS me dice que con suerte haré los 4 miserables km’s que me quedan en 50′ y la cosa no va a ir a mejor. No puedo correr nada y hasta caminando se me va la cabeza. Aun me quedan ánimos para hacer fotos, que últimamente he hecho pocas y es a lo único que aspiro. Sé que cuando llegue al av. siguiente estaré a tan solo 30km de meta, pero no es la distancia lo que me preocupa. Es el tiempo. Con suerte serán 6h más caminando en este estado. ¿Merece la pena por una medalla y una camiseta de finisher?. Llevo 132km en 14h20′. Hasta aquí hemos llegado. Lo consideraré un buen entrenamiento y dejaré de darle más vueltas.

Cuando decidí retirarme en el av. solo me preocupaba “el día de mañana” ¿Cómo me lo tomaré?

Por suerte a medida que pasan los días me reafirmo más en que hice lo correcto. Plan A. Disfrutar. Y durante los primeros 90 y alguna decena de los 40 siguientes sé que lo hice (Para muestra las fotos). Pero los restantes de caminar, nauseas, no poder comer, mareos…no encajaban en ninguno de mis planes.

Aun no habia acabado mi ultra. ¡Venga a subir y bajar escaleras!

Así que a coger un tren (en esta carrera, donde te retires te indican la combinación de transporte público para volver a la civilización) y pasarme 40′ más entre transbordos, mirar mapas, preguntarle a la gente (que entre la cara de destrozado que llevas y ese aroma tan simpático que desprendes…¡bastante amables son!) fue un buen colofón para la Ultra. Aun tuve tiempo de ir a meta, volver al hotel a ducharme, y regresar nuevamente a meta para ver entrar a Jaroslav tercero de categoría. Estaba exultante el tío, pero realmente lo tuvo que pasar muy mal por el estado en que llegó. Saludé a Ariel sin saber que había ganado (hasta el día siguiente no lo supe), saludé al director de carrera…y a dormir a las 2 de la noche casi. A las 7 y media ya estaba despierto y camino de la meta a ver llegar a los grandes héroes de estas carreras: finishers de 75 años, 5 tíos que han acabado todas las ediciones de esta carrera y los más de 400 voluntarios que trabajaron sin descanso en los 27 avituallamientos, y hasta una señora que se tuvo que retirar pero que lleva ni más ni menos que 2000! Maratones o Ultras (Sí, a mí me extraña mucho esa cifra también, pero está publicado en la web. Se ve que es una “contabilidad” que tienen muy arraigada por aquí. Yo no sé ni las maratones que llevo)

En resumen. Es una espina, una espina grande que se me ha quedado clavada, y ya sabéis lo que hay que hacer con ellas. Falta saber si será con pinzas o dejaré que sea el cuerpo el que la expulse, pero tarde o temprano saldrá. Siempre es una buena excusa para volver a Berlín.

Marca en el suelo a 2 km's de meta. Volveré a pisarla. Puede que más pronto de lo que pensaba :-/

Marca en el suelo a 2 km’s de meta. Volveré a pisarla. Puede que más pronto de lo que pensaba :-/

Pd. Hoy, paseando al tuntún por la ciudad me he encontrado con marcas de la carrera. De verdad que no lo buscaba. Han aparecido allí en medio. He mirado el mapa y eran los 2 últimos km’s antes de meta. Los he hecho caminando y se me ha hecho un nudo en el estómago. Eso lo habría recorrido de madrugada. La gente me habría jaleado como hicieron en todos los avituallamientos y creo que hasta habría llorado al pasar la meta. Todo esto me ha pasado por la cabeza mientras seguía esas marcas y me repetía a mí mismo: Hiciste lo que debías, hiciste lo que debías. Pero duele.

Los que me conocéis sabéis que soy un corredor del montón, amante de las grandes distancias y de las carreras raras; de los que no se conforma con apuntarse a una carrera si no me ofrece algo “diferente*”, excepción hecha de las “cum laude” donde me siento obligado a ir siempre que puedo aunque solo sea por el exquisito trato que se le da al corredor. Entre estas, y disculpas por si me dejo alguna que conozco, estarán Rialp Matxicots, UT de les Fonts, Cursa de la Campana (¡y cualquiera que organice corredors.cat!) o las Punktrails (aunque estás todos sabemos que no son carreras XD )

*Para mí, una carrera diferente es aquella que supone una novedad en tu mundillo de corredor y añadiría que una novedad que ofrece un complemento de dureza. Por ejemplo, soy una persona a la que el desnivel le va fatal. ¿Subo lento y tengo mala técnica? Pues me busco carreras con mucha pendiente porqué ya sé que las otras las puedo acabar sin problemas. ¿Hago maratones con cámara de fotos o liebreando a compañeros? Toca dar un salto e ir hacia la ultradistancia. ¿Soy un pésimo nadador y la bici la toco solo haciendo spinning? Me apunto a un Doble Ironman…

Dicho esto hace tiempo que quiero tocar el tema de los famosos retos, desafíos, búsquedas del límite y demás mandangas. Muy hipócrita seria por mi parte renegar de ellos, con mi pasado (y presente, futuro…). Todo lo contrario. Considero que quien quiere mejorar ha de buscar dar pasos en un sentido, sea correr más rápido, más distancia o más tiempo. Otra cosa es la “prisa” que hay a veces por llegar al objetivo saltándote muchos escalones intermedios. Mi imagen de la planificación a largo plazo es la de escalones con un replano entre pisos, que te permiten descansar y coger fuerzas para subir al siguiente piso/nivel.

Estas prisas, esta falta de sólidos cimientos convierte en perjudiciales los retos, no el reto en sí. El camino realizado para llegar hasta el objetivo es más importante que el propio objetivo y hace falta sensatez a la hora de decidir tu reto/objetivo y paciencia para llevarlo a cabo. Con estas dos armas, se llega a (casi) cualquier lugar.

Mi experiencia: cuando comencé a correr, en 2007, no aguantaba ni 5 km’s seguidos. Pero ya me inicié con la idea de hacer un Ironman. He visto gente que desde “0” han querido hacerlo en un año. Algunos lo han conseguido; son los menos, los privilegiados que tienen facilidad para las 3 disciplinas. Pero la mayoría son/seriamos carne de cañón. Gente que se lesiona a media preparación y cuyas lesiones les pueden marcar durante años. Como digo, yo comencé de “0” pero planificándolo bien sabía que primero tenía que comenzar a correr y llegar a hacer una maratón…y después tenía que hacer otra más para comenzar a conocer la distancia y coger volumen. Entre estas dos maratones tocaba comenzar a nadar. Y hacer bici. Después vino el inicio en los triatlones, alargar distancias…No puedes olvidarte de correr largo, con lo que aún cae una maratón más, un medio Ironman…y finalmente el Ironman lo hice (tal como planifiqué desde un principio) 2 años y medio después de comenzar a correr. Si hubiera ido más rápido posiblemente me habría lesionado y no estaría donde estoy ahora.

Durante estos más de 9 años que llevo corriendo mi camino ha sido el que he comentado. Subo unos escalones hasta el siguiente rellano. Me quedo allí disfrutando. A veces me quedo más tiempo, a veces menos, pero hasta que no he explorado aquella planta, no me muevo. Después incluso bajo un par de escalones para descansar y coger impulso para subir al siguiente piso. Y vuelvo a comenzar. Igual es un sistema más lento, pero es segurísimo. En estos casi 10 años no he parado nunca una sola semana seguida. Nunca. No he tenido ninguna lesión (también le debo mucho a ir a fisios muy a menudo). De esta manera mi evolución ha sido la siguiente:

Historia

Como digo, esta es mi evolución. Ni mejor ni peor que la de otros. Tengo amigos que su pasión son los 10km y las medias. Otros que corren maratones sub3h una tras otra…los que se enamoraron del triatlón y solo piensan en hacer Ironman tras Ironman.

Sea cual sea tu objetivo, se ambicioso pero al mismo tiempo, ten paciencia, cabeza  y sube poco a poco. Tal vez tardarás más en llegar pero no habrá tropezones por el camino.

Els corredors estem acostumats a afegir curses a les nostres cames en funció d’allò que ofereix que ens atreu; ja sigui recorregut, distància, desnivell, preu…Però moltes vegades ens oblidem de curses que el principal que ofereixen es solidaritat

En aquest cas estic parlant de les 6h solidaries de Martorell que ja a la seva tercera edició comença a consolidar-se i a tenir un nivell que ja voldrien moltes d’aquest estil. No es només una cursa solidaria. Ofereix un ambient inmillorable, un recorregut agradable amb una volta continua de 2,5km, amb el seu petit desnivell per volta però que va sumant i endurint el recorregut a mida que avances.
La distancia la poses tu. Pots venir a donar 1 volta o totes les que puguis durant 6h. I el preu es inmillorable: 1€ i portar productes per al banc d’aliments! Aquest any s’han recaptat més de 500kg!

Un altre gran valor afegit es la gran familia que ens trobem allà. Bon ambient, riure, salutacions constants, ànims…Si sumes els km’s que tenen a les potes els “típics” d’aquesta cursa sumes unes quantes voltes al mon.
I aquest any el nivell era impressionant. No diré noms per no deixar-me a ningú, però amb comentar que 3 dels participants d’aquesta edició aniran al setembre a la Spartathlon, està tot dit. Els 6 primers vàrem quedar a la mateixa volta (tots amb més de 70km, menys jo que em vaig quedar a les portes) amb canvis de posicions al capdavant en els darrers 5 km’s. En resum. Una cursa de nivell!

Res més que agrair primer a Carles Salvador per la seva feina. Se com es de difícil muntar una cosa com aquesta. També a l’empresa Cargill per la seva col·laboració any rera any. Els que estem allà donant voltes i voltes us ho agraïm molt. Tercer, felicitar també a la gent de la Creu Roja (en especial a la senyora que animava a cada volta “al de la melena” XD ) per estar un diumenge col·laborant per el recapte per al banc d’aliments i finalment a tots els participants. Des dels que van fer una volta fins als que ens vàrem disputar les posicions capdavanteres. Gracies a tots, i fins l’any vinent!

13254720_281682292172231_879421357259363460_o

OXFAM INTERMON TRAILWALKER #OITW

Camina tú, para que ellos no tengan que hacerlo”. En esta sencilla frase se resume el significado de este acto deportivo/solidario que consiste en recorrer a pie 100km en equipos de 4 personas + 2 de apoyo logístico. La propia solidaridad de la prueba tiene un reflejo interno en los equipos, donde la ayuda mutua durante el camino saca lo mejor de cada una de las personas que los componen. “Siempre al ritmo del más débil” es un Leitmotiv  que se repite continuamente y la única manera de llegar a buen término es la de la solidaridad entre compañeros.

Todo el equipo Kriter excepto Antonio Parra, nuestro video/fotografo particular

Todo el equipo Kriter a excepción de Antonio Parra, nuestro video/fotógrafo particular

La falta de acceso al agua potable hace que millones de personas vivan en la pobreza y que miles de mujeres y niñas tengan que caminar cada día muchos kilómetros para ir a buscar agua.” Así explica la página de #OITW el porqué de este desafío que une mediante la vía verde, Olot con Sant Feliu de Guixols. Como he comentado, 4 personas, a pie, más 2 personas de apoyo para los avituallamientos, realizan este trayecto de 100km en el tiempo límite de 32h. No se puede dejar por el camino a ningún componente. Esta es una de las gracias, y de las dificultades añadidas. Crear un equipo compensado no es tarea fácil y forzar al eslabón más débil solo hará que se rompa la cadena. Si llegan 3 componentes a meta, sí, habrán realizado 100km, pero no habrán completado la Trailwalker.

La condición para participar, además de pagar los 200€ de inscripción del equipo, es reunir como mínimo 1.500 € por equipo que son destinados por #OITW en más de 400 proyectos para  cooperación, acción humanitaria, comercio justo y sensibilización en 50 países.

Para más información (http://trailwalker.oxfamintermon.org/es/que-es-tw#1)

Equipo Kriter Software

logo_kriterLa empresa Kriter Software (http://www.kriter.net/) con Joan Mora i Bosch al mando, hace tiempo que está decidida a apostar por proyectos de responsabilidad social y en 2012 conociendo la existencia de la #OITW decidió invertir en la formación de un equipo que realizase la Trailwalker. Por otro lado en el grupo de Corredors.cat ya el año anterior se había confeccionado un equipo que ganó la primera y dura edición (Els 3 Monts, 2011). El 2012 se quería repetir pero se buscaba cómo conseguir los 1.500€ sin la pesada faena de vender números de lotería o camisetas. Y el azar llevó a cruzar los caminos de Kriter y Corredors.cat, lo que acabó fructificando en un grupo cohesionado y experimentado en las carreras de larga distancia. A pesar de que año tras año uno u otro componente han ido cambiando, como en este caso ha pasado conmigo, siempre ha estado compuesto por una mayoría de componentes de corredors.cat.

xavi

Xavi Nadal, el “Capitán” del equipo y Joan Mora, CEO de Kriter

Vamos a ser claros, la #OITW no es una carrera. No hay ganadores ni perdedores. Todos los que están en la línea de salida, desde los que hacen 9h y poco hasta los que hacen 32h son vencedores en solidaridad. Pero a nadie le amarga un dulce y los corredores siempre tenemos ganas de probarnos y realizar la distancia en el menor tiempo posible. Y este equipo llegó en primera posición en las ediciones de 2012, 2013 y 2014 en Girona y también la primera edición de 2014 en Madrid. ¡Todo un éxito! En 2015 quedaron segundos a pesar de haber batido su propio récord en esta prueba con 9h35’, ya que el equipo Ciutat de Girona compuesto por corredores de grandísimo nivel hizo el récord del mundo de todas las pruebas #OITW con 9h07’.

Este año 2016 la cosa ha vuelto a sonreír al equipo Kriter y en una edición muy dura, por el sol y el viento en contra, ha frenado la marca hasta las 10h15’, ¡pero es que el segundo equipo completo de 4 corredores hizo 2h más! (hubo 2 equipos por en medio pero ambos habían perdido un componente por las duras condiciones del día)…y aquí comienza mi crónica.

MI #OITW16:_INSTROSPECCIÓN

Fueron tantos los pensamientos que rondaron mi cabeza durante la #OITW, y tan distantes unos de otros durante los 100km que no encuentro mejor palabra para definir mi primera participación en una Trailwalker. Instrospección. Fue lo que se dice, “un dia duro en la oficina”. Pero vamos al principio.

Hace unos meses Paris Canals me contactó para preguntarme si quería/podía estar de reserva del equipo por lo que “pudiera pasar”. La idea era estar “apto” para correr 100km en unas 9h30’ con paradas incluidas. Él sabe que mi marca de 100km (de noviembre pasado) es 8h37’ y a pesar de que no estoy tan en forma como entonces, el haber mantenido entrenamientos para larga distancia (que es lo que corro siempre) me permite confiar en que puedo hacer 100km en los tiempos que me pide. Las semanas fueron pasando y no pensaba mucho en la #OITW, y fui haciendo aquellas carreras que tenía previstas: Ultra Trail Montnegre Corredor de entrada, algunas más cortas para coger algo de velocidad (6h de Vilafranca en parejas que ganamos con Manolo Arijón, Cursa de Castellbisbal, y hasta una Rogaine de 6h con Sergi R. Cuscó) y después volví a correr mi estimada UT de Xerta para volver a probarme pasando 12h por la montaña (en la etapa central).

Y llegó la llamada inesperada. 3 días después de correr la Marató Romànic Extrem, a tan solo 10 días de la celebración de la #OITW, me llama Xavi Nadal y me comenta que, precisamente París, se ha lesionado y que no quiere arriesgar a fallar al equipo y tener que retirarse. ¡Glups!

En aquel momento me vinieron muchos pensamientos a la cabeza: Responsabilidad, exigencia y compromiso por tener que dar lo mejor de mí, aquí no hay medias tintas y toca competir a tope. No se puede fallar.  Y por qué no, también la palabra orgullo apareció por mi cabeza. ¡Estamos hablando del equipo Kriter! Sé que no estoy en mi mejor momento, estoy un par de kg pasado de peso y mi entrenamiento en los últimos meses se ha dividido entre BTT y carrera. Pero no me preocupa la distancia (estoy inscrito a los 100km de la UTBCN, que será más dura que la #OITW)

Dicho y hecho. Ese mismo fin de semana hacemos una tirada de 50km (25 ida y vuelta) en el mismo carrilet y el resultado es muy satisfactorio, pues los hicimos a 5’/km y con todo el desnivel positivo que nos encontraremos en la #OITW

Semana previa, poca cosa; lunes pesas, martes tenía que salir a correr una hora, pero no pude por motivos laborales (aunque pude hacer masaje de descarga), miércoles clase de spinning y jueves 5km suaves de trote para reactivar. Todos los días algo de estiramientos (que no suelo hacer) e hidratación y suplementación con potasio y magnesio para evitar calambres.

El viernes comienza la fiesta Kriter. La logística organizada por Joan Mora es estupenda. Quedamos en BCN y el y su hijo Marc nos llevan hasta Olot donde se hacen las últimas compras para los avituallamientos. En el hotel nos encontramos con Jordi Gamito y Aina que serán nuestros avitualladores de superlujo (después ya volveré a ellos, pero gran parte de esta victoria de Kriter es de nuestro equipo de apoyo. A mí me revivieron una y otra vez durante media carrera). Cenamos, y a descansar…lo que pude, pues me desperté a las 4 de la mañana y ya no dormí más. No eran nervios; hace años que no los tengo ante ninguna carrera. Sencillamente me desperté y me quedé dando vueltas esperando a que llegaran las 7 de la mañana para darme una ducha rápida, ponerme el traje de faena y bajar a desayunar todo el equipo.

Impresionante el ambiente que se vive ya en el comedor del hotel. Está a tope de equipos de corredores y todo el mundo irradia buen rollo. No había vivido nunca la #OITW y me está sorprendiendo muy agradablemente.

Desayuno potente. Mucho café e hidratos hasta las orejas…y al tajo 😉

Nos dirigimos hacia la salida. Es mi primera #OITW y voy empapándome del ambiente. ¡Me encanta! Queremos dirigirnos a la sombra a descansar un poco…pero es imposible. Cuando no es una cámara que quiere unas palabras del equipo Kriter, son amigos de diversos equipos que nos vienen a saludar a unos y a otros. Nos hacemos fotos…y finalmente nos dirigimos a la salida con tiempo suficiente para ponernos en primera línea y así evitar tropiezos. Nuestra intención es dejar que quien quiera, se marche. A nosotros nos toca llevar ritmo de 5’/km de salida y cada año según me cuentan, diversos equipos salen en plan kamikaze y se les caza en el km 40 o más allá. Este año parece que la cosa no va a ser así.

A las 10 en punto se da la salida: ¡comienza la fiesta! Cogemos posiciones delanteras para tener visibilidad de donde pisamos y evitar tropiezos. Al poco, vamos segundos detrás de un equipo de Girona que va a nuestro ritmo…y detrás llevamos a unos cuantos pisándonos los talones, pero en ningún momento nos giramos a mirar nada. Quedan muchas horas por delante y es mejor tener a alguien a la cabeza para así regular mejor. En el km10 comenzamos la pequeña subida del Coll d’en Bas y decidimos avanzar al grupo delantero, pues el ritmo ha decaído algo y nosotros queremos mantener nuestro ritmo pactado. Nos ponemos en cabeza en este punto, llegamos al Coll d’en Bas, parada técnica “de equipo” y comenzamos la bajada.

1er AV. 17,7km. Sant Feliu de Pallerols. 1h30’. Detrás nuestra tenemos 3 equipos a 1 o 2 minutos. Ya habíamos decidido no parar aquí ya que el siguiente está a 5km’s. 2º AV. 23,2km. Les Planes d’Hostoles. 1h56’. Aún tenemos los equipos perseguidores a 2-3 minutos. En realidad durante prácticamente toda la #OITW no teníamos idea de donde se encontraba nadie de nuestros perseguidores. Nosotros solo marcábamos nuestro ritmo y seguíamos el plan establecido. 3er AV. 31,1km. Amer. 2h37’. Aquí los seguidores ya van entre 3 y 7 minutos detrás.

profe

El equipo al completo con Antonio Parra que nos fue siguiendo/grabando/fotografiando

Por parte nuestra, el ritmo es cómodo. Incluso más lento de lo esperado y vamos avituallándonos con el plan previsto. Paradas, las justas. Cambiamos botellas (para ello, las mochilas WAA con las que hemos corrido son excepcionales; cambiamos las botellas propias de la mochila por botellas de agua de medio litro que encajan a la perfección y en el siguiente avituallamiento, volvemos a poner sus bidones originales). Era un dia para no perder un solo avituallamiento líquido y para remojarnos la gorra cada vez que podíamos.

El 4º AV. ya casi en el km40 (Anglés), lo pasamos en 3h19’. Y aquí se me enciende una pequeña alarma y así se lo comento a los compañeros. “No os quiero asustar, pero no tengo buenas sensaciones y queda demasiada distancia aun”. La cuestión es que conozco muy bien mi cuerpo en larga distancia. Sé que pulsaciones he de llevar y que niveles son  peligrosos. Y este es el problema. Voy desde hace demasiados km’s (¡y en bajada!) 3 o 4 pulsaciones por encima de lo que tocaría, y a partir de Anglés el terreno se vuelve plano o con ligera subida. Eso hace que mis pulsaciones comiencen a escalar. Hace unos días pensaba que mantendría tranquilamente el ritmo de 5 y poco con pulsaciones controladas hasta el km 60, pero no sé por qué, hoy no es así. Hasta aquí llevamos una media de 5’08” (paradas incluidas) y tenemos un equipo de la Caixa a 6’ de nosotros. Otro de los perseguidores se distancia más, hasta los 27 minutos ya. Este avituallamiento es muy importante ya que hasta el 56, en Girona, no tendremos más apoyo de los compañeros y tocas salir bien cargados de agua.

A partir de aquí, esto se convierte en otra carrera para mí y para mis compañeros. Mi pequeña alarma se convierte en poco en una caída en el abismo. Es un momento de mucho calor y en poco tiempo veo que comienzo a sufrir más de lo esperado y hago algo que NUNCA realizo en ninguna carrera; comienzo a preocuparme pensando en lo que queda por delante. Mi mejor arma en carrera, no me canso de decirlo, es la cabeza. Optimista hasta la muerte. Pero aquí estoy “muerto” en el km45, a falta de 55 a meta, más duros que los iniciales. Eso te hace replantearte muchas cosas. Comienzo a sentirme muy mal anímicamente. El ritmo decae y mis compañeros han de frenarse continuamente para taparme el viento (¡que esa es otra! No había bastante con el calor, que a momentos hacia un viento de mil demonios) y eso me hace sentirme muy culpable por ser el freno. Sabía que yo era el eslabón débil del equipo pero no que les frenaría tanto. Durante muchos km’s me repetiré infinidad de mantras para desconectar: “Olvídate de todo. Un paso delante de otro y no pienses en nada más”. El problema es que al mismo tiempo a mi cabeza llega la versión cabrona de esa voz con la coletilla: “Sólo son 5h más sufriendo así”.

av1

Mis ángeles de la guarda cuidándome avituallamiento tras avituallamiento

De verdad que en ciertos momentos me veía escribiendo esta crónica disculpándome por haber hundido al equipo. No me veía abandonando; eso jamás. Nunca he abandonado una carrera por mal que vaya (excepto una por lesión). Pero al no saber cómo iban los equipos por detrás me veía siendo adelantado por algunos de ellos y las palabras fracaso, fiasco, decepción me venían continuamente a la cabeza. Si voy solo, no me preocupa. Camino y que me adelante quien quiera. Pero en equipo esto es inconcebible. Toca sufrir hasta la extenuación…Suerte tuve durante todo el resto de carrera de la confianza y los ánimos que me daban los compañeros.

Jordi Vázquez, lleno de energia de principio a fin.

Jordi Vázquez, lleno de energia de principio a fin.

Y a pesar de todos estos malos pensamientos y mi mal estado físico, aun avanzamos a un ritmo constante. Y llegamos al 5º AV. Girona. Km 56’2. En 4h56’ y creo recordar que hicimos un avituallamiento de 8’. Este punto es importante, porque nos marchamos antes de que llegaran los siguientes corredores lo cual es conveniente para que no tengan referencias (pero seguíamos sin tener claro a cuánto tiempo estaban de nosotros). Ahora he visto que estaban a 22’, 41’ y 56’.

Y otro punto a resaltar de esta #OITW. ¡Nuestro equipo de apoyo y avituallamiento! A partir de Girona, en cada avituallamiento que entraba, lo hacía totalmente zombi. En cambio salía totalmente recuperado. Cambio de botellas de la mochila, comida en la mesa, preguntas constantes de que necesitas, ahora fruta, ahora una ensalada, ahora frutos secos, geles, pastillas de sal…Me refrescaban la cabeza con agua, me ponían cubitos de hielo en la espalda y a la salida me devolvían la gorra totalmente húmeda para enfrentarme a la siguiente tirada de calor. ¡Increíble! De verdad que Jordi Gamito y Aina, así como Lucia y Sheila: con vuestros ánimos y “savoir faire” ¡me disteis vida después de cada avituallamiento! El primer subidón como este fue saliendo de Girona. Entré sufriendo mucho sólo de pensar en la maratón que nos quedaba todavía, pero nada más salir del avituallamiento mi chip cambió. Ahora mi objetivo era llegar al siguiente avituallamiento. Sabía que allí era como tener una “partida extra” y que los primeros km’s al salir de allí serian un regalo.

Lógicamente, “milagros a Lourdes”. Al cabo de 3 o 4 km’s de cada avituallamiento, volvía a hundirme en la miseria de ver ritmos de 6 largos y de 7 por pequeña que fuera la pendiente que viniera. Nuevamente los compañeros me tapaban el viento, tiraban de mí y me iban cantando los km’s que quedaban hasta el siguiente punto de repostaje o si había fuentes cerca. Y así llegamos al 6º AV. Cassà de la Selva. Km71,6. En 6h45’. Aquí nuestro inmediato perseguidor llegaría más de 1h después que nosotros (pero seguíamos sin saberlo). ¡Nuevo subidón post avituallamiento! Solo sé que llegados al 80 el terreno es muy favorable. Pero sigo sufriendo mucho ya que no hago más que pensar que si tuviéramos a los perseguidores a 15 o 17 minutos, mi estado és tan precario que nos podrían cazar fácilmente (nos estamos moviendo a 7’/km. Si ellos van a 6, nos cazan fijo; como digo, todo esto me machacaba la cabeza al no saber a qué distancia estaban los perseguidores). Esto lo hablamos mientras avanzamos y decidimos que en el avituallamiento del 80 hemos de conocer con exactitud qué tiempo de margen llevamos.

¡Redes sociales echando humo!

¡Redes sociales echando humo!

Y este es el punto de inflexión del dia. 7º AV. Llagostera. Km81,4. Llegamos en 7h55’. Y aquí nos comunican que el siguiente equipo detrás de nosotros está a 1h. Cuando me dijeron eso, estaba sentado comiendo, con cubitos de hielo en la espalda y me sobrevino una sensación de calma increíble. Necesitaba liberar la tensión de “que nos van a pillar por mi culpa”. Después nos enteramos  que además uno de sus componentes ha sufrido calambres y no puede continuar. Esta era la prueba de que el dia estaba siendo duro y que nuestro ritmo no era tan malo al fin y al cabo. A este avituallamiento llegarán 1h09’ después de nosotros. A partir del km82 el terreno es muy favorable y permite que hasta yo recupere algo de ritmo (¡Cuando bajo, eso sí! Cualquier mínima subida soy un cadáver). Además el saber que tenemos a la gente tan lejos nos permite disfrutar, charlar, caminar en cualquier repecho por pequeño que sea e ir regulando la ventaja que llevamos. Vemos que la victoria de Kriter no se puede escapar y saboreamos los últimos km’s.

Raül Angulo, mi sombra, o mejor dicho, yo la suya.

Raül Angulo, mi sombra, o mejor dicho, yo la suya.

Llegamos al 8º y último AV. Santa Cristina d’Aro. Km91,3. 9h05’. Siguientes equipos (con sólo 3 componentes) a 1h10 y 1h30’. El primer equipo con 4 corredores, el CALAF, CAPITAL DELS PASTORETS, se encuentran a 1h59. La entrada a este avituallamiento es apoteósica. Todos vemos que no se nos escapa. Nos felicitamos, nos avituallamos bien y nos pasamos aquí más tiempo del estrictamente necesario. ¡Y hacia los últimos 10km’s!

Este tramo final es más duro de lo que parece. Es muy plano, viento en contra, y una vez dentro de Sant Feliu no se acaba nunca. Curvas y más curvas. Subidas y bajadas…pero hasta tenemos el lujo de llevar 2 motos de escolta desde hace mucho tiempo que van avanzándose para cortar el tráfico cada vez que atravesamos la carretera al trote. La gente con que nos cruzamos hace muchos km’s que nos pregunta si somos los primeros y nos felicita. Nosotros mismos vamos mucho más relajados. Es realmente una sensación indescriptible saber tan claramente que la cosa está hecha y que en nada podremos parar y disfrutar del momento. Todo el sufrimiento del dia ya queda atrás y ahora toca prepararse para entrar en meta.

A punto de entrar en meta. ¡Felicidad!

A punto de entrar en meta. ¡Felicidad!

Finalmente, después de 10h15’ nos damos la mano mientras trotamos los últimos metros y la alegría se desborda. Poco antes de entrar en meta señalo con el dedo a mis ángeles de la guarda que me han cuidado increíblemente en los avituallamientos. Entrada en meta. Abrazo de los 4 componentes y después con todo el equipo Kriter.

¡Se acabó!

¡Se acabó!

Poco más que contar, pero no puedo dejar de volver a resaltar la gran labor de Jordi Gamito y Aina así como toda la compañía y ánimos constantes de Joan, Tomás, Sheila y Lucia.  Y cómo no, nuestro gran reportero, Antonio Parra AKA Profe en Corredors.cat que en muchísimos puntos nos esperaba cámara en mano para grabarnos mientras corría delante de nosotros y que finalmente ha realizado el video que hay al final de esta crónica y que tan bien representa todo lo vivido durante este dia. También agradecer a los muchos amigos que durante unos momentos u otros corrieron a nuestro lado, cosa que nos permite charlar y desconectar durante un buen rato. A todos, muchas gracias.

Los 6 componentes del equipo

Los 6 componentes del equipo

Equipo Kriter. Muchas gracias por permitirme formar parte de esta historia. Xavi, el capitán. Cabeza fría que nos indicaba el ritmo, que nos reagrupaba, que cuando había que caminar en las subidas finales era el primero que nos frenaba…Raül, mi ángel de la guarda. De la de veces que se giró para ver cómo iba yo, seguro que acabó con dolor de cuello. La de veces que vino a rescatarme del viento y de esas “terribles” subidas que me frenaban. XD. Y Jordi. La fiesta del equipo. Ya podéis ver en el video que no perdía ocasión para bailar en los avituallamientos. Yo creo que a pesar del pequeño bajón de tensión al final de #OITW, es el que acabó más entero. Ha sido un gran placer compartir con vosotros todas estas horas disfrutando/sufriendo de la #OITW

Y para acabar; una amiga, Eva Costa, la persona que me envió esta preciosidad de foto la acompañó con el texto: “Cuando los compañeros te felicitan con cara de orgullo és que has hecho las cosas bien. Felicidades“. No puedo encontrar mejor frase ni imagen para finalizar.

final

Trailwalker 2016 from Antonio Parra Silvestre on Vimeo

FOTOS

La meva particular UTMC va tenir aquest principi i idèntic final. Sense bateries. Totes dues parts em van posar al meu lloc i com sempre, dels errors aprenc tot el que puc per a no tornar-los a repetir.

Però aquesta ultra per a mi va començar el dimarts anterior. Vaig sortir a fer un “controlat” en terreny pla per veure com estava de pulsacions a un ritme “allegro” constant. Vaig fer 11km però des del km4 un estrany dolor de quàdriceps a totes dues cames em va descol·locar. No sóc dels que pateix als entrenaments perquè el 90% dels meus ritmes d’entrenaments són suaus i aquest dia no era un entrenament excessivament fort. Però em va costar molt més de l’habitual poder mantenir el ritme per sota de 4’40” i  a moments pensava que no acabaria el test. Al dia següent era robocop. Vaig decidir anar a fer spinning per veure si l’alta cadència m’ajudava a descontracturar una mica i després va tocar passar per la fisio que tinc a casa. Dijous i divendres vaig tornar a passar per les seves mans, però tota la setmana estava acollonit doncs no estic acostumat a patir mal de cames ni a no recuperar-me d’un entrenament per dur que sigui. Suposo que el que va passar a aquest entrenament serà una d’aquestes rareses com la marató de Sevilla de 2013 on vaig patir més mal de cames del que he patit (i patiré!) mai a cap cursa i que em va limitar des del km5.

12Bé, amb aquest runrun al cap em llevo a quarts de 4, esmorzo, agafo el cotxe i arribo a Vallgorguina a les 5 i poc de la matinada conduint des de Manresa.
Un dels primers que trobo per allà es a J. Salamaña, amb qui hem parlat més per xarxes que no pas en persona tot i viure i entrenar a la mateixa zona. El saludo i vaig a buscar dorsal i em retrobo amb altres amics com el Sergi R. Cuscó, Albert Plaza, Yolanda, Gabriel, David…. Bé, toca anar cap a l’escorxador, que s’apropa l’hora de sortida.
Trec el frontal de la motxilla i ja veig una llumeta rara. Doncs sí! Porta encès des que el vaig guardar a la motxilla fa 6 o 7 hores. No té piles i sortim en 10 minuts. Per sort, compleixo el reglament i porto piles de recanvi. Les trec, les poso al frontal i il·luminen una merda!! Són les que hi havia al frontal les darreres setmanes i ja estaven molt gastades. Bé, ara ja no puc fer res i en 90’ es farà de dia.

perfil

El recorregut, com es veu al perfil, té un principi trencacames, amb pujades curtes però que en realitat tenen sempre xinxetes que et fan pujar i baixar a tota hora. A partir de la base de vida del 61, he deixat a banda de roba de recanvi, els bastons per ajudar-me en aquesta part on hi ha més desnivell amb pujades més llargues però que ara seran continues.

14

La meva merdeta de llum

Són les 6 i sortim. Jo tinc al cap la idea de fer entre 16 i 17h i a la butxaca porto una xuleta amb temps de pas previstos per veure com vaig de ritme. Tan bon punt trepitjar pista veig que la poca llum del frontal m’ho farà passar malament. En previsió de quedar-me totalment a les fosques arrenco més ràpid del previst perque la gent que me passi em vagi il·luminant de tant en tant. Quan tinc gent al voltant apago frontal, quan comencem a baixar l’encenc per no estimbar-me més del normal. Hi ha algun moment que m’he de limitar perquè m’he quedat sol i altres que podria córrer més però em quedo amb qui em fa llum…i va aclarint el dia. En el moment que ja no necessito frontal em deixo anar una mica i vaig avançant gent. Entre ells en Sergi R. Cuscó que s’ha aturat una estoneta.

Les sensacions són molt bones. Miro la xuleta cap al km20 i veig que vaig uns 20’ més ràpid del previst. Al km 30 em diuen que vaig el 25 de la general (molt sorprès) i això em dona una mica d’energia i intento trobar algú per davant per tenir una referència de ritme o companyia…però serà impossible durant una eternitat; estic a una zona “buida” de corredors (i encara no ho sabia, però tot i avançar i esser avançat, estaria sol fins al final, els següents 75km’s). Puntualment arribo a estar la posició 19 i veig factibles les 15h.

41

No em trobo cansat, el cardio no va disparat i m’estic alimentant bé. Sigui com sigui queden molts km’s per davant i ara toca gaudir dels corriols i d’una zona totalment desconeguda per a mi. Poc a poc arribo a la base de vida, km61 on sec i m’alimento bé. Porto 7h30’ encara no, i estaré aquí uns 20 minuts. Em canvio de roba, aconsegueixo piles per a la nit que em passa Beto, de Sala Giol però per desgracia també estan una mica descarregades així que encara depenc de que Sergi Rodriguez (pare del Cuscó) pugui aconseguir-me unes de noves:

De veritat que moltes gracies per el vostre ajut. Si no arriba a ser per això hauria estat impossible arribar amb la tancada i boirosa nit que teníem per davant!

Un cop avituallat surto a fer “la segona part”. Aquí el perfil no és tan trencacames però les pujades són més llargues. A la primera ja veig que camino més del que voldria però encara porto un marge important de temps sobre la meva planificació. Les cames ja comencen a pesar, és normal al km 65, però quedant 47 veig que el dolor de cames que porto ara em passarà factura…i a partir d’aquí s’acaben les “meves” piles 😦

Poc a poc vaig perdent ritme i el dolor de cames comença a incrementar-se molt. Veig que cada pocs km’s un o altre participant m’atrapa i intento enganxar-me però és impossible. No tinc el ritme que tocaria per a aquesta posició, així que m’ho prenc amb filosofia i regulo el marge de temps que tinc per fer 16 o 17h com tenia previst. M’aturo a tots els avituallaments una mica més de l’habitual per descansar. M’alimento bé (la xocolata i els dònuts m’entren de meravella) i vaig “descomptant” pujades i avituallaments.

A l’avituallament del km 84 torno a seure a menjar pasta i aprofito les darreres llums del dia per encarar la darrera pujada forta. Una pista que en qualsevol altre moment la correria tota, em limito a caminar-la xino-xano empenyent fort amb els pals i esperant que es faci de nit…i la nit m’atrapa molt abans de coronar l’alçada màxima. No només la nit, sinó que a la part de dalt ens endinsem en una boira que fa inútil el frontal. Boira,  nit, vent, molta humitat i el meu frontal amb poca llum. I jo feliç 🙂

Arribo a aquest avituallament i com un miracle em trobo al pare del Sergi R. Cuscó que ha vingut fins allà dalt per portar-me piles, ja que als anteriors avituallaments ha arribat més tard que jo. Quina joia d’home! Sort que me les va portar, perquè en menys de 15km em faran molta falta! Marxo ràpid d’aquest avituallament per agafar una mica de temperatura a mida que baixem i sortim de la humida boira. La meva historia a partir d’aquí és de dolor de quàdriceps i plantes dels peus (la meva forma de comprovar si unes bambes van bé per a una ultra, funcionen de meravella; he descobert que les que porto no serveixen XD)

Meta

“El Reposo del Guerrero”

A partir d’aquí m’anirà passant gent fins al final sense poder enganxar-m’hi a ningú. En Sergi R. Cuscó em va passar més o menys al 95 i em va treure uns 20 minuts fins al final. Poca historia més, arribo a l’avituallament del km100 sense veure-hi gaire ja amb el frontal, sec tranquil·lament, canvio les piles (quina meravella, portar piles noves per primera vegada avui!). Miro el GPS per veure on som…i el Suunto sense bateria!!! Configurat a 24h i s’ha acabat en 14. Avui es el meu dia d’esgotar totes les bateries possibles, tant físiques com dels gadgets. En fi, em llenço a enllestir la darrera pujadeta (un corriol ben dret que ens farà pujar gairebé +400m) i una tatxuela molt maca que ens havien posat per rematar que em va recordar molt a les meves estimades punktrails perquè ens fan pujar per un corriol sota el tallafocs d’una línia elèctrica. Només 100m de desnivell i ja hem fet tota la pujada del dia. A partir d’aquí trotar tant com puc, darrer avituallament i alegria quan em diuen que queden 3,9km. Finalment arribada a Vallgorguina en 16h13’51”. He perdut unes 10 posicions en els darrers 15km’s. Encara gracies!

Dutxa, i agafar el cotxe de nou per tornar a casa (fa uns anys em semblava impossible fer-ho després d’una marató…) arribant cap a la 1 de la matinada. 21h d’ultra en total 😉